Un estudio ratifica y demuestra que escribir a mano nos hace más listos

J Toledo y José de Toledo
·4 min de lectura
A pupil does handwriting exercises during a language class at a public school in El Masnou, near Barcelona, December 14, 2012.   Spain's leader vowed on Friday to press on with an education reform that has fueled separatist sentiment in Catalonia, where politicians were closing on a pact that could lead to a vote on independence. REUTERS/Albert Gea (SPAIN - Tags: POLITICS EDUCATION)
A pupil does handwriting exercises during a language class at a public school in El Masnou, near Barcelona, December 14, 2012. Spain's leader vowed on Friday to press on with an education reform that has fueled separatist sentiment in Catalonia, where politicians were closing on a pact that could lead to a vote on independence. REUTERS/Albert Gea (SPAIN - Tags: POLITICS EDUCATION)

Leer la frase “escribir a mano nos hace más listos” nos puede parecer o bien una obviedad, o una idea poco justificada. Pero es el resultado de un estudio científico publicado reciente, que demuestra que los beneficios de escribir a mano frente a hacerlo en ordenador son amplios, y especialmente en niños.

Vamos a empezar con los antecedentes. Antes de este estudio, ya existía evidencia de que escribir a mano mejoraba la capacidad de retención que si se hacía a ordenador. Vamos, que aprendemos mejor si tomamos notas a mano que si lo hacemos en un teclado. Pero es que el mismo equipo que ha llevado a cabo el estudio del que hablamos ya realizó otro, muy similar, en 2017. Y sus conclusiones eran las mismas.

Claro, que no han repetido el experimento. Porque en este caso han estudiado lo que ocurre en el cerebro cuando se escribe a mano y cuando se hace en un teclado, tanto en adultos como en niños. Por primera vez se ha realizado un estudio con este objetivo en niños, y este es un detalle muy importante.

La metodología, el diseño del experimento, es muy interesante y merece un poco de detalle. En este experimento han participado 12 adultos y 12 niños. Cada uno de ellos llevaba un gorro con 250 electrodos, que recogía datos en un electroencefalograma que permitía comprobar la activación cerebral durante las pruebas. Cada participante realizó pruebas de escritura a mano y en teclado, que duraban 45 minutos.

Podría parecer que 12 adultos y 12 niños son pocos participantes, pero de cada uno de ellos se obtenían 500 datos por segundo, que es una cantidad importante. Suficiente como para poder llegar a conclusiones.

¿Qué conclusiones? Pues aquí es donde está el meollo. La activación del cerebro es mucho mayor cuando se toman notas a mano que cuando se hace en un teclado, y las regiones del cerebro implicadas son muchas más.

La doctora Van der Meer, que ha liderado el estudio, lo explica de esta manera: “El uso de papel y bolígrafo le ofrece al cerebro más lugares donde anclar la memoria. Escribir a mano genera mucha más actividad en las regiones sensoriomotoras del cerebro. Un gran número de sentidos se activan con la presión del bolígrafo sobre el papel, la visión de las letras que se escriben, el sonido que se produce cuando se escribe. Todas estas experiencias sensoriales producen un contacto entre distintas partes del cerebro y facilitan el aprendizaje. Aprendemos mejor y también recordamos mejor”

"The use of pen and paper gives the brain more 'hooks' to hang your memories on. Writing by hand creates much more activity in the sensorimotor parts of the brain. A lot of senses are activated by pressing the pen on paper, seeing the letters you write and hearing the sound you make while writing. These sense experiences create contact between different parts of the brain and open the brain up for learning. We both learn better and remember better,"

En parte, se trata de una cuestión de diversidad de estímulos. Cuando tecleamos, la acción es siempre la misma, o al menos muy similar. La acción de pulsar una tecla es igual independientemente de la letra que tecleemos, los movimientos que se producen son iguales y los sonidos indistinguibles.

En cambio, al escribir a mano cada letra tiene un trazo distinto, y por lo tanto el movimiento que se debe hacer cambia. Pero ni siquiera una misma letra requiere siempre el mismo patrón; depende de qué letras queden antes y/o después. Y con los sonidos lo mismo. Sin entrar en las diferencias que un tipo de bolígrafo o papel pueden generar.

Entonces, ¿lo que proponen los autores del artículo es que volvamos a escribir a mano, y nos olvidemos de los teclados y las pantallas? No, ni mucho menos. La doctora Van der Meer lo explica de una manera muy clara: “para escribir una tesis, uso un ordenador, pero para tomar notas escuchando una ponencia, lo hago a mano”.

Lo que sí plantea un problema es la digitalización de la escuela, algo que en países como Noruega, que es donde se ha llevado a cabo el estudio, está mucho más avanzado que en España. Allí los escolares cada vez pasan menos tiempo escribiendo a mano, y allí las conclusiones de este estudio sí tienen una implicación importante. Y aquí, de cara a plantearse el futuro de la digitalización, también.

Sin olvidar que los adultos también nos vemos muy beneficiados por escribir a mano.

Me enteré leyendo aquí, donde aparecen las citas de la doctora Van der Meer

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