Estos datos y hechos sobre el franquismo dinamitan la demagogia de la ultraderecha

Decía esta semana el presidente de la Fundación Francisco Franco, Juan Chicharro, a El Independiente que el empeño de Pedro Sánchez por sacar al dictador del Valle de los Caídos “de alguna manera, ha resucitado a Franco”. Un efecto que se habría traducido en un aumento de sus socios, que se han triplicado de los 600 a los 1.800 desde que se anunciase la exhumación en junio de 2018, pero también un incremento del dinero en donaciones para pagar a los abogados y defender que Franco se quedase donde ha estado desde su muerte. Más socios, más dinero y más imágenes como las vistas a las puertas del Valle de los Caídos de seguidores de Franco alabando sus virtudes y montando en cólera porque no les dejaban pasar.

La exhumación de Franco ha hecho que en el último año sus seguidores y defensores salgan a la luz para alabar las bondades de un régimen que los datos y los hechos tiran por tierra. (Foto: Europa Press News/Europa Press via Getty Images)

Un sentimiento franquista que estaba ahí, pero que se ha visto avivado o animado a salir a la calle debido a la decisión del Gobierno de exhumar al dictador y trasladarle a un lugar menos público en virtud de la Ley de Memoria Histórica. A menos de un mes de que se cumplan 44 años de la muerte del dictador, sus seguidores siguen estando presentes y existe la sensación de que ahora alzan más la voz. Algunos los llaman ‘nostálgicos’ de una época que los libros de historia recogen como de represión y dictadura, pero que ellos no ven así. De hecho, es recurrente que usen argumentos desmontados hasta la saciedad para ese ensalzamiento del régimen franquista que se hace desde la ultraderecha y que contradicen los datos y hechos históricos.

Hace un tiempo, cuando el anuncio de Sánchez hizo que algunos despertasen, el periodista de eldiario.es Carlos Hernández, “atónito” por lo que había visto y oído, decidió contestar con cifras y citas contrastadas a quienes acusó de “tergiversar" la verdad como llevan décadas haciendo los negacionistas del Holocausto, por ejemplo.

Algunas de todas esas mentiras que propagan desde la ultraderecha tienen que ver con el hecho de querer legitimar lo que no fue otra cosa que un golpe de estado contra un Gobierno elegido en las urnas. Las fechas contrastadas de cuándo y cómo se preparó el levantamiento demuestran que este no se produjo, como han intentando hacer creer algunos, como respuesta al asesinato de Calvo Sotelo; tampoco por una amenaza del comunismo -cuya presencia explica Hernández era mínima en aquel momento- e historiadores e investigadores han demostrado que tampoco fue respuesta a un supuesto pucherazo en las elecciones del 36 porque no lo hubo.

La violencia con la que Franco y los suyos reprimieron al bando contrario no fue una respuesta a la violencia republicana. Existe un texto previo al levantamiento firmado por el general Mola en el que daba directrices como que “la acción ha de ser en extremo violenta para reducir lo antes posible al enemigo” y ponía en el punto de mira a “comunistas, anarquistas, sindicalistas, masones…”. Señala Hernández también en su análisis que en los lugares donde la victoria fue temprana la violencia contra el considerado enemigo y los asesinatos también se perpetraron.

Que Franco era un dictador de ideología fascista es algo que no se puede negar. Siempre estuvo del lado de sus coetáneos Adolf Hitler y Benito Mussolini y envió a 40.000 españoles a combatir al lado del ejército nazi. Alemania fue su aliada hasta que su dictador comenzó a perder e intentó alejarse de él.

Durante el franquismo, no había libertad. Las mujeres estaban relegadas mayoritariamente al ámbito del hogar y supeditas a maridos, padres y hermanos, los homosexuales eran perseguidos y los intelectuales contrarios a la ideología imperante eran asesinados, como Miguel Hernández y Federico García Lorca. Y estos son solo algunos ejemplos de la ausencia de libertad.

Los años y las investigaciones posteriores a su muerte han demostrado que se aprovecho de su poder para enriquecerse, tanto él como su familia.

El citado periodista de eldiario.es no es el único que en los últimos tiempos ha destinado energías y esfuerzos en desmotar algunos de los argumentos de la ultraderecha para ensalzar la figura de Franco. De aquellos días del verano de 2018 es también un hilo que se volvió viral en Twitter recogido por La Sexta en el que se echaban por tierra algunos de esos mitos extendidos sobre las supuestas cosas buenas que hizo el dictador por España.

Elaborado por Mesa Memoria Histórica del distrito de Latina y con referencias históricas, desmontaba así la creencia de que Franco dejo en herencia a los españoles la Seguridad Social. “Franco no creó la seguridad social – La seguridad social se inicia a través de la comisión de reformas sociales de 1883 y es en 1900 cuando se comienzan a aplicar estas políticas. La seguridad social queda institucionalizada en 1908 a través del instituto nacional de previsión”, se leía en uno de sus mensajes.

Otro mito es el de las vacaciones pagadas. Tampoco fueron cosa de Franco. “Las primeras vacaciones pagadas se aprobaron en 1918 a los funcionarios del Estado, en 1919 a los capitanes y oficiales de la marina mercante y en 1931 la ley de contratos de trabajo en su artículo 56 lo reconocía para todos los trabajadores”, explicaba esta cuenta sobre la Memoria Histórica.

Un bulo muy extendido sobre el franquismo es que los pantanos se le deben a él. No fue así, ya que, como se aclara en este hilo viral, “fueron programados en el plan Badajoz de 1933 y desarrollados por el Ministro de Industria Indalecio Prieto. El plan Badajoz comenzó a gestarse a principios del siglo XX”.

Y estas son solo algunas de las falacias o verdades a medias que quienes comulgan contra ultraderecha esgrimen en ocasiones para intentar hacer creer al resto que el franquismo no fue tan malo.