Este joven estafó millones a ricos que querían un Ferrari

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Se hizo pasar por multimillonario y estafó más de US$3 millones a ricos que querían un Ferrari. REUTERS/Maxim Zmeyev
Se hizo pasar por multimillonario y estafó más de US$3 millones a ricos que querían un Ferrari. REUTERS/Maxim Zmeyev

Daniel “Dan” Lesin tenía 24 años cuando ya se abría camino en la escena de la élite amante de los autos de lujo. Se presentaba como el típico hijo mimado de un oligarca ruso y su debilidad eran los superdeportivos de alta gama; en su colección personal tenía al menos tres Ferrari, un Lamborghini Murciélago SV y un Porsche 918.

Solo había un problema: Lesin no era quien decía ser. Años de mentiras y de fingir que se daba la buena vida lo ayudaron a ganarse la confianza de gente muy adinerada y a supuestamente estafar unos 3 millones de dólares a lo largo de cuatro años sin que nadie lo notara. Hasta que el FBI tomó cartas en el asunto.

El 2 de junio, Lesin fue arrestado por el FBI y acusado de cometer fraude electrónico relacionado con la venta de asignaciones de lotes de Ferrari Monza SP que nunca tuvo.

Cómo lo hizo

“Apareció e instantáneamente, pensé, ¿quién es este joven en un Ferrari? Y las historias comenzaron a llegar”, dijo su ex amigo y youtuber Bob Ferretti en un video que publicó en junio, después del arresto.

Los dos se conocieron en 2018 cuando el joven se presentó junto a un promotor de Cars&Coffee en Nueva Jersey a bordo de un Ferrari 488 Spider. Cars&Coffee realiza eventos internacionales de exposición de autos de lujo: “¡Llevar el sueño de un superdeportivo a todo el mundo! Este es nuestro objetivo”, dice su página web.

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The Ferrari Monza SP1 concept car is displayed at the International Automobile Festival in Paris, France, January 30, 2019. The car is part of an exhibition of futuristic sports cars on show on Paris between January 31 to February 3.    REUTERS/Charles Platiau
Ferrari Monza SP1 se exhibe en el Festival Internacional del Automóvil en París, el 30 de enero de 2019. Foto: REUTERS/Charles Platiau

Lesin alardeaba de viajar en jets privados, de sus relojes caros y, por supuesto, de sus muchos automóviles, especialmente los del fabricante italiano Ferrari. Obviamente, todo el mundo creía que era el tipo de propietario que terminaría en la lista de clientes VIP para el lanzamiento al mercado de los modelos más nuevos y exclusivos.

Y, en efecto, fueron estas suposiciones las que le facilitaron llevar a cabo su gran estafa. Cuando los pedidos de Ferrari Monza SP1 y SP2 -que dieron inicio a la serie hiperexclusiva “Icona”- se abrieron en 2018 para que los clientes más leales compraran uno nuevo, aquellos que no estaban en la lista estaban dispuestos a desembolsar hasta siete cifras solo para obtener una asignación.

Según reseña un reportaje de The Drive, Lesin parecía haber asegurado varios espacios y comenzó a venderlos, ya que “se sentía como el tipo de propietario de Ferrari que obtendría el visto bueno para un Monza SP”.

“La gente le da credibilidad a los que tienen cosas caras y amigos caros”

Una víctima del fraude que solicitó el anonimato describió el comportamiento de Lesin como “encantadoramente humilde”, no como el prototipo de estafador. “Esto es clave para perpetrar un fraude”, dijo Ferretti en YouTube.

“Haz que alguien más venda tu historia por ti... No todo tiene sentido, pero podría sentirse bien. Así es cómo pueden continuar con esto durante tanto tiempo”.

Lesin era fanático del trabajo de Ferretti, quien incluso guardó muchos de los autos que el joven afirmó que eran suyos: un Ferrari F12tdf, un Ferrari 458 Speciale, un Lamborghini Murciélago SV y un Porsche 918. Pero tener autos “no significa que tengas dinero”, agregó.

Ferretti también le dio crédito a su imagen por ser una gran parte del juego de Lesin. “Siempre se basó en la credibilidad”, explicó Ferretti. “La gente le da credibilidad a los que tienen cosas caras y amigos caros”.

Para septiembre de 2018, las 499 asignaciones de los Ferrari Monza SP1 y SP2 ya se habían enviado a clientes leales que Ferrari llama sus “embajadores”. Cualquier persona con una asignación que quisiera traspasarla podría ganar mucho dinero, aunque está muy mal visto y, si Ferrari se entera, puede revocar esa asignación.

The new Ferrari Monza SP1 is pictured during the first press day of the Paris auto show, in Paris, France, October 2, 2018. REUTERS/Benoit Tessier
Un Ferrari Monza SP1 se muestra durante el primer día de prensa del salón del automóvil en París, Francia, el 2 de octubre de 2018. Foto: REUTERS/Benoit Tessier

“Puedes venderlo, pero tiene que ser secreto”, explicó Ferretti en su video.

Dan Lesin tenía todas las apariencias de ser uno de esos pocos afortunados. Entre julio de 2018 y septiembre de 2021, trabajó a través de varias LLC que había establecido (Core Nexus, ALDL, SBPCS y Grey Black Holdings) para comenzar a “vender” Ferraris con asignación o que ya poseía, según documentos del tribunal.

A través de estas diversas LLC, reforzó sus afirmaciones de que aseguró futuras asignaciones de Monzas y otros modelos con sus propios fondos mediante el uso de registros bancarios falsificados e incluso registros estatales falsificados.

“Daniel Lesin proporcionaba a los compradores órdenes de compra falsas y fraudulentas firmadas, en lo que parecían ser formularios legítimos de concesionarios Ferrari, hojas de vehículos fraudulentos”, dice la acusación penal.

El error del estafador de los Ferrari

Fueron las transferencias electrónicas interestatales de los posibles compradores las que metieron a Lesin, que pedía pagos por adelantado, en problemas con los federales.

“Con base en las entrevistas del FBI con el personal del banco, confirmamos que Lesin, de hecho, envió transferencias bancarias falsas a los corredores y compradores de Ferrari”, escribió el agente del FBI Austin Steelman en su declaración jurada en apoyo de la orden de arresto de junio de 2022.

Los casos judiciales civiles contra Lesin ofrecen una imagen más completa de cómo operaba Lesin. Los compradores que desembolsaron ese dinero solo para no obtener un Ferrari estaban comprensiblemente enojados: entre ellos se encontraba el concesionario de lujo Pagani Beverly Hills, la corredora de Florida Veltracon y su comprador Jason Pittack, y la compañía canadiense JPCM.

Lesin permanece bajo custodia federal mientras espera un juicio por cuatro cargos de fraude electrónico que comenzará el 26 de septiembre. Según la acusación, el fraude electrónico conlleva una sentencia máxima de hasta 20 años de cárcel con una multa de $250.000, además de lo que ya le debe a compradores que nunca recibieron un Monza.

Otra víctima anónima sospecha que hay más “no nombrados” en la denuncia del FBI o en demandas civiles separadas, ya que muchos ricos simplemente no quieren hacer público que fueron estafados por tanto dinero. Los corredores y los concesionarios también tienen su reputación profesional en juego.

“Nunca le hemos dado nada. Solía robarnos”

Tras el arresto de Lesin, sus padres se acercaron a Rob Ferretti y le pidieron ayuda para firmar conjuntamente su liberación bajo fianza. Ferretti dijo que le hicieron la historia completa: Lesin no era multimillonario, y su familia tampoco.

Su familia parece acomodada, eso sí. La casa donde viven es una mansión de seis habitaciones en Nueva Jersey que fue comprada por $2.3 millones en 2010. Sin embargo, afirmaron que no tenían lo suficiente para pagar la factura completa de la liberación de su hijo.

“Hablé con su madre, todo lo que dijo finalmente fue falso, y tiene un historial de contar cuentos fantásticos. Su primera pregunta para mí fue: '¿Sabes si alguna vez ha tenido un trabajo?'”, dijo Ferretti en YouTube. “Pensé que ustedes le estaban dando dinero todos los meses, y ellos dijeron: 'No, no le damos nada. Nunca le hemos dado nada. Solía ​​robarnos'”.

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