Nos hemos estado duchando mal toda la vida sin darnos cuenta

Por Silvia Lorente
·3 min de lectura
Photo credit: 4FR - Getty Images
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From Cosmopolitan

Quizás no te sientas identificada con los malos hábitos que confirman que te estás duchando mal y, de hecho, te duchas superbien. ¡Brava! Pero si has entrado en este artículo es porque, al menos, te genera curiosidad la cuestión: "¿Lo estaré haciendo correctamente? ¿Cómo es eso de ducharse mal? ¿Por qué estoy leyendo esto con voz de teletienda? Vayamos por partes.

Cuando hablamos de ducharse mal, nos referimos a determinadas costumbres que quizás has adoptado con el tiempo y que tienes que cambiar porque afectan a la salud de tu piel. Son 5, y vamos a aventurar que ejecutas como mínimo uno de ellos.

TE DAS "LARGAS" DUCHAS CALIENTES

Las comillas hacen referencia a las sesiones de más de 5 minutos. Sí, quizás te parece poco, pero enjabonarte el cuerpo y el pelo no ha de llevarte más de eso. Es inevitable recrearse bajo el agua caliente, pero es que precisamente es eso lo que abre tus poros, deshidrata tu piel y reseca el cuero cabelludo. La fórmula "perfecta" para que una ducha sea óptima es usar agua templada y mojarnos durante 1 minuto, enjabonarnos cuerpo y pelo (con el agua cerrada) durante 3 minutos y retirarnos jabón y champú en 1 minuto. "¿Y cuando uso mascarilla que tengo que esperar más tiempo?", pensarás. En ese caso, puedes aclarar tu pelo una vez hayas salido de la ducha. Quizás te resulta más incómodo, pero tu piel te lo agradecerá. Y no solo eso, las duchas templadas (y si te atreves, frías) son buenas para la circulación y el sistema inmunológico.

TE DESMAQUILLAS/ LAVAS TU CARA CON EL MISMO AGUA DE LA DUCHA

Esto es un error porque, si te has visto identificada con el punto anterior, probablemente estés lavando tu cara con agua muy caliente. Y esto es perjudicial para la piel de tu rostro, que termina deshidratándose. Mejor reservar ese paso para hacerlo en el lavabo, a una temperatura templada e incluso fría.

USAS JABONES CON OLORES

Ojo aquí, porque seguro que has utilizado alguna vez jabones con olores exóticos y así. Pues es hora de descartar esa idea para siempre. Para la salud de tu piel es importante que utilices un gel de pH neutro (5.5) y, para ser más precisas aún, muchas ginecólogas recomiendan usar un jabón específico para la zona íntima (consulta con la tuya cuál te irá mejor).

Photo credit: Gel Eucerin 17,99 €
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DEJAS TU CUCHILLA EN LA DUCHA

Si te sueles depilar y la zona de descanso de tu cuchilla es la ducha, error. En ese ambiente cálido y húmedo se crea el ecosistema perfecto para el nacimiento de bacterias que pueden alterar el estado de tu piel e incluso llegar a crearte una infección si te haces un corte. Asegúrate de secarla bien si te depilas en la ducha y guardarla en un lugar seco.

TE FROTAS CON LA TOALLA EL CUERPO Y EL PELO

Si sueles secarte frotándote toda, puedes empezar a cambiar este hábito. Lo mejor para el mantenimiento óptimo de tu piel es dar pequeños toques para que la toalla absorba el exceso de agua y, para el pelo, usar una toalla adecuada (no frotes tu pelo, pues esta práctica lo debilita y favorece su rotura). Hace poco llegó a España la toalla para el cabello que mejor lo cuida (gracias a su material de fibras y su capacidad de absorción).