‘Espiral de la muerte’: la práctica que acaba matando a las hormigas de cansancio tras perder el rumbo

Muchas especies de hormigas se desplazan siguiendo el rastro de las feromonas que desprenden los ejemplares que las preceden porque tienen una visión extremadamente limitada o nula. Se trata de un mecanismo alternativo muy efectivo pero con algunas fisuras y fallos que pueden resultar mortales ya que, en ocasiones, entran en una suerte de bucle conocido como la ‘espiral de la muerte’.

Esta práctica se produce cuando se rompe la cadena que forman las hormigas, generalmente por algún fenómeno natural como la caída de una rama o la formación de charcos de agua. Cuando esto se produce, la que marca el ritmo se desorienta, se separa del rastro principal y comienza a dar vueltas en círculos.

Esto se puede convertir en una trampa mortal porque todas siguen a la que tienen justo delante sin ser conscientes de que han emprendido un camino que no las lleva a ninguna parte. Esto hace que acaben exhaustas y mueran de agotamiento.

Un ejemplo de este fenómeno mortal lo ha compartido recientemente el agente del Servicio Forestal de la India Parween Kaswan en su cuenta de Twitter. Es un vídeo en el que aparecen miles de hormigas dando vueltas alrededor de los cuerpos de las compañeras que han ido pereciendo con el paso de los minutos y las horas.

La primera documentación científica sobre este fenómeno data de 1921 cuando William Beebe dejó constancia de una espiral de estas características de 370 metros de circunferencia formada por miles de hormigas que daban una vuelta completa cada dos minutos y medio.

Pero este no es un práctica exclusiva de las hormigas sino que también se ha observado en otras especies de insectos y animales como la oruga procesionaria o los arenques.