España se ha pasado con las cargas policiales en Cataluña y no solo lo dicen los independentistas

Desde el pasado 14 de octubre cuando el Supremo hizo pública la sentencia del juicio del procés, Barcelona ha vivido unos días de mucha tensión. Miles de personas han salido a manifestarse de forma pacífica, pero también ha habido sonoros enfrentamientos entre grupos violentos y las fuerzas de seguridad.

Mucha gente ha denunciado que los Mossos, la Policía y la Guardia Civil se han empleado con excesiva dureza para reprimir los disturbios. Ahora una de las organizaciones más importantes del mundo en defensa de los derechos humanos ha querido dar su visión sobre el tema y su análisis es crítico con la actuación de estos cuerpos.

Disturbios en Barcelona tras la sentencia del procés. (AP Photo/Manu Fernandez)

Amnistía Internacional critica el uso excesivo de la fuerza y el uso inapropiado del material antidisturbios estos últimos días. Un equipo de la ONG ha estado documentando estos abusos sobre el terreno y señalan que se ha hecho “un uso injustificado de bastones y otros equipos de defensa contra personas que no suponían ningún riesgo, incluyendo periodistas y personas que ya habían sido inmovilizadas por los agentes de seguridad y que a pesar de ello seguían siendo golpeadas en la cabeza y partes superiores del cuerpo”.

La organización también alerta sobre la utilización de pelotas de goma o de foam en las protestas. Cuentan que este material antidisturbios se está utilizando de forma incorrecta, ya que se ha disparado a muy poca distancia para dispersar multitudes o en lugares semicerrados como aparcamientos o las inmediaciones del aeropuerto, lo que supone ir en contra de los estándares internacionales.

Así, estas pelotas nunca deben usarse contra manifestantes pacíficos o en situaciones en las que también puedan resultar heridas personas ajenas a las protestas. Amnistía recuerda que estos proyectiles solo se pueden utilizar para frenar a aquellos que se conducen con violencia, siempre y cuando sea posible efectuar los disparos exclusivamente contra las personas que se están portando de forma violenta.

Otra crítica de la organización es el empleo de una práctica policial conocida como el carrusel, que se caracteriza por hacer avanzar los furgones hacia una concentración de personas con el objetivo de que se dispersen. La ONG recuerda que es una opción peligrosa y que puede afectar a personas no involucradas o que protesten de manera pacífica.

Manifestaciones en Barcelona tras la sentencia del procés. (AP Photo/Ben Curtis)

Proteger las manifestaciones pacíficas

Amnistía Internacional concluye que las autoridades deben tomar todas las medidas necesarias para garantizar el derecho de reunión pacífica y permitir que todas las personas se puedan expresar libremente de forma segura.

“La naturaleza de las movilizaciones ha sido eminentemente pacífica, y aunque se han producido algunos actos de violencia que han puesto en riesgo a algunas personas, las fuerzas de seguridad deben actuar con moderación. Las autoridades deben hacer todo lo posible por no contribuir a la escalada de tensión en la calle y responder en todo momento de forma proporcionada ante los posibles brotes de violencia”, ha señalado Esteban Beltrán, director de la organización en España.