España reclama dimisiones por el retraso de la vacunación

Asier Martiarena
·3 min de lectura
Los hospìtales reclaman la ampliación de plantillas para asumir las vacunaciones. EFE
Los hospìtales reclaman la ampliación de plantillas para asumir las vacunaciones. EFE

Siete comunidades autónomas presentan una incidencia acumulada de coronavirus por encima de 300 contagiados por 100.000 habitantes. España asume nuevas restricciones sin conocer aún el alcance de la Navidad. Las muertes con Covid-19 alcanzan las 51.430 desde el inicio de la pandemia y, en las últimas 48 horas, se han notificado 23.700 casos.

Este es el negrísimo horizonte que afronta el país con una media de 11.850 nuevos casos al día. Las cifras suenan alarmantes, pero no deben de serlo. Porque tras nueve meses presionando y poniendo velas a la comunidad científica para hallar un antídoto, España está vacunando a un ritmo de 13.933 vacunas al día. Pocas más que los nuevos contagios diarios. En un periodo en el que se han distribuido cinco veces más dosis. ¿Qué está pasando? ¿Que ningún dirigente autonómico sabía que a partir del 27 de diciembre iba a tener la posibilidad de vacunar a su población? ¿Que les ha pillado por sorpresa? Obviamente la respuesta es no, pero la lista de excusas escuchada no es menos delirante.

‘Ha habido un retraso con la distribución de la vacuna’. Mentira, hubo un ligerísimo desajuste subsanado en 24 horas y del que hace ya más de una semana.

‘Las residencias de ancianos están vacías porque muchos se han ido a ver a sus familiares en Navidad’. ¿En serio? ¿Así que todos los residentes de centros de mayores se han ido a sus casas? Y, suponiendo que eso sea cierto, ¿ninguno quiere empezar a vacunarse tras 9 meses aislado sin ver a los suyos?

‘Ha coincidido con el periodo vacacional de los sanitarios’. ¿Madrid ha sido capaz de trasladar forzosamente, y en contra de su voluntad, a muchos profesionales sanitarios hasta el innecesario hospital de pandemias Isabel Zendal y no puede hacer un nuevo cuadrante con un equipo mínimo para inocular el antídoto del coronavirus?

Este contenido no está disponible debido a tus preferencias de privacidad.
Actualiza tu configuración aquí para verlo.

La situación es intolerable. Obviamente buena parte de culpa la tiene la sociedad. Que en algunos casos precisa de normas y prohibiciones para cumplir las normas. Pero la gran culpa es política. Y aquí nadie dimite. No todo el mundo tiene que hacerlo, pero también está claro quién debe hacerlo. Porque no todas las comunidades autónomas han fracasado en el plan de vacunación.

Según el balance de ayer del Ministerio de Sanidad, entre las comunidades donde la campaña de vacunación está más avanzada destaca Asturias, con un 54,5% de las dosis recibidas ya administradas; Ceuta, con el 51,4%; Melilla, con el 33,9%, y Castilla y León y Galicia, ambas con el 32%.

Por contra, al final de la lista se sitúan Cantabria -5,1%-, Madrid -con el 5,4%-, Extremadura, con el 8,3% y Cataluña, con el 9,3% de las vacunas administradas.

¿Hay algún patrón de conducta? Sí, Aquellas comunidades que más recursos económicos han invertido en organización y personal sanitario han vacunado más. Es decir, las que han aumentado sus plantillas, las que han dispuesto de partidas económicas para pagar dinero extra a los profesionales que quieren hacer horas extra en festivos y los que han prolongado los contratos de los llamados médicos covid. ¿Quién podía imaginarlo, verdad?

Tal vez sea el momento de recuperar las competencias transferidas, de liderar el proceso desde un mando único, de contar con las Fuerzas Armadas para acelerar la vacunación. Y, sobre todo, de apartar de la política a dirigentes que han demostrado su incompetencia en esta coyuntura. De lo contrario, junto a quien antepone su ocio a la salud de los demás, España va a entrar en bucle de oleadas pandémicas del que difícilmente saldrá sin descolgarse definitivamente.

En vídeo | Cataluña se blinda 10 días: confinamiento municipal y más restricciones

Más historias que te pueden interesar: