El español Pedro Román debuta como director de largometrajes con una película vietnamita

Ho Chi Minh (Vietnam), 24 nov (EFE).- El cineasta español Pedro Román retrata la soledad y el reducido mundo de una migrante urbana en el Vietnam actual en La chica de Dak Lak, una película enteramente vietnamita con la que ha debutado como director de largometrajes y que se estrena este jueves en la plataforma española Filmin.

La aventura de Román, madrileño de 37 años, comenzó hace cuatro años, cuando inició una campaña de microfinanciación colectiva (crowdfunding), que junto a sus ahorros personales le permitió llevar a cabo un proyecto cuyo germen surgió en una tasca vietnamita en la que un día estaba cenando en Ho Chi Minh (antigua Saigón), donde residió desde 2014 hasta el pasado año.

"Había tres camareras, eran trabajadoras migrantes que habían venido a la ciudad y en ese momento no hacían nada, como realmente no hacemos nada a menudo en nuestros ratos muertos. Pero me interesa mucho saber qué hace la gente después de estar yo con ella. Ese es el origen de la película", explica a Efe en una cafetería de Ho Chi Minh, donde pasa unas semanas de vacaciones.

A partir de esa escena, Román fue imaginando la historia de Suong, una joven de la provincia de Dak Lak, en las montañas del centro de Vietnam, que se muda a la gran ciudad y encuentra trabajo en un restaurante local, donde comparte una pequeña habitación con otras dos mujeres migrantes y a quien le surge un dilema familiar.

"Una de las ideas dominantes en la película es cómo al mudarse a una gran ciudad estos migrantes viven en realidad en un mundo muy pequeño, viven y trabajan en el mismo sitio y no salen de dos o tres calles en una urbe de unos 10 millones de habitantes", cuenta el cineasta, también autor de varios cortometrajes.

Otra idea que atraviesa todo el metraje es la desilusión que sienten muchos al llegar a la ciudad, donde imaginaban una vida mejor y se encuentran con situaciones muy diferentes de las que soñaban viendo películas o programas de televisión.

"Es algo que de alguna forma ocurre en todos lados y que puede entender el espectador de cualquier sitio (...) Al ser una película vietnamita, el espectador buscará descubrir cómo es el mundo más allá de sus fronteras", dice Román.

RODAJE EN VIETNAMITA

Pese a la dificultad de rodar en un idioma que no conoce bien y con un equipo enteramente vietnamita (con el que se comunicaba en inglés), Román afirma que nunca le hicieron sentirse como un intruso, una sensación que sin embargo sí ha tenido él en algunos momentos respecto a sí mismo.

"Es un proyecto de todo el equipo, yo soy simplemente uno más. Tengo que escuchar mucho para no incurrir en errores de narración o verosimilitud. Por eso lo que me gustó era que había mucha discusión entre las personas del equipo", relata Román, quien destaca el papel de la codirectora, Mai Huyen Chi.

El cineasta insiste en la idea de que nunca ha querido denunciar o criticar ninguna situación, simplemente mostrarlas. "Por eso creo que la película no tiene respuestas, solo preguntas. Como espectador es lo que más me gusta, tú muestras y el espectador que piense lo que tenga que pensar", subraya.

ESTILO DOCUMENTAL

Pese a ser una historia ficticia, Román ha optado por un estilo documental con cámara al hombro, con pocos cortes en las escenas y con un guión abierto en el que se exponían las situaciones para que los actores (gente de la calle que nunca había actuado) decidieran qué debía decir el personaje.

"La dueña del restaurante que aparece lo es en la realidad. La familia de la protagonista en la película, Suong, es su familia de verdad. Ella nunca había actuado. Con otro chico íbamos por la calle buscando a personas que pudieran encajar para los personajes. Uno era un vendedor de pájaros callejero al que convencimos para entrar en la película", dice.

Tras tener una buena acogida en una decena de festivales de todo el mundo en los que se ha exhibido, la película se ha estrenado hoy en la plataforma Filmin, su primer salto al gran público antes de ser exhibida en Vietnam, donde se proyectará en un pase privado de un cine de Ho Chi Minh la próxima semana.

"Va a ser la primera vez que los actores vean la película. Tengo curiosidad por ver cómo reacciona el público de Vietnam, si lo ven como algo hecho desde la mirada de un extranjero o si se pueden identificar y les puede interesar", comenta.

Cuatro años después de iniciar un proceso en el que se dejó sus ahorros y cientos de horas, Román reconoce que la experiencia le ha hecho tener más nuevas preguntas que respuestas sobre el papel de un cineasta foráneo en un país que nunca conocerá como un lugareño.

"Tengo más dudas que cuando empecé, pero está bien así", zanja.

Eric San Juan

(c) Agencia EFE