España envió de vuelta a Marruecos a 1.500 de los 6.000 migrantes que entraron a Ceuta

·2 min de lectura
Migrantes marroquíes caminan por la costa de la ciudad de Fnideq en su intento de llegar a la ciudad española de Ceuta, el 18 de mayo de 2021 al norte de África

España envió de vuelta a Marruecos a 1.500 de los 6.000 migrantes que desde el lunes han ingresado en el vecino enclave español de Ceuta, anunció este martes el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.

Desde la mañana del lunes han entrado a Ceuta "unas 6.000 personas, pero tengo que decir que a esta hora hemos devuelto a 1.500 de esas personas y estamos procediendo a continuar con esta devolución y revertir la situación", dijo Grande-Marlaska la mañana del martes a la televisión pública TVE.

El ministro también indicó que aunque "es muy pronto para poder fijar el numero de menores", le han comunicado la llegada de 1.500 a quienes "hay que hacer las correspondientes pruebas para determinar la edad".

A raíz de esta crisis migratoria, con cifras de llegadas "récord", el jefe de gobierno Pedro Sánchez anunció la cancelación de un viaje previsto a París y dijo que hará una declaración institucional tras la reunión de su consejo de ministros este martes.

"Mi prioridad en este momento es devolver la normalidad a Ceuta. Sus ciudadanos y ciudadanas deben saber que cuentan con el apoyo absoluto del Gobierno de España", tuiteó el mandatario.

En un contexto de tensiones entre Rabat y Madrid, otros 300 migrantes trataron de saltar en la madrugada del martes la valla fronteriza que protege el otro enclave español en el norte de Marruecos, la ciudad de Melilla, según indicaron en un comunicado las autoridades locales.

"Sobre las 4.45 horas de hoy (martes), se ha producido una entrada de migrantes por la zona del Dique Sur. Más de 300 subsaharianos han intentado acceder, (...) logrando entrar a nuestra ciudad 85 hombres y una mujer", indicó la delegación del gobierno español en Melilla.

Según este comunicado, "los migrantes han mantenido una actitud agresiva y han lanzado piedras contra los agentes" desplegados en la frontera, provocando "contusiones leves" en tres de ellos.

Ante esta marea humana de migrantes, el ministro de Interior explicó que reforzará con 200 nuevos efectivos a los más de 1.100 agentes de la policía y la Guardia Civil que trabajan en el control de la frontera terrestre con Marruecos.

Desde hace unas semanas, las relaciones diplomáticas entre Marruecos, aliado clave de Madrid en la lucha contra la inmigración irregular, y España se han tensado, a raíz de la hospitalización en territorio español del líder del movimiento independentista del Sáhara Occidental.

Ese movimiento, el Frente Polisario, apoyado por Argelia, lleva décadas luchando por la independencia del Sáhara Occidental, una excolonia española controlada en su mayor parte por Marruecos, que propone a lo sumo una autonomía bajo su soberanía.

du-dbh/bl