España, dispuesta a acoger a una parte de los migrantes del "Open Arms"

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Un miembro de la ONG española Proactiva Open Arms tira de un cabo a bordo de un barco el 13 de julio de 2019 en Barcelona

El gobierno español anunció este jueves que está dispuesto a acoger a una parte de los migrantes rescatados en el Mediterráneo por el barco de la ONG española Open Arms, a condición de que se alcance un acuerdo de reparto entre varios países europeos.

"Nuestro país está dispuesto a participar en un reparto equilibrado de los migrantes alojados en el barco" que se halla en este momento en aguas territoriales italianas, indicó el gobierno en un comunicado en el que explica que trabaja con la Comisión Europea y otros países miembros de la Unión Europea "para lograr una solución común, europea, ordenada y solidaria".

"El reto migratorio debe ser afrontado por la Unión Europea mediante mecanismos de colaboración en los que participen los países miembros, entendiendo que no es un problema exclusivo de los Estados ribereños, sino que atañe al conjunto y que, por tanto, ha de afrontarse conjuntamente", precisa el texto.

Desde principios de agosto, cuando comenzó la misión del "Open Arms" que permitió rescatar a más de 150 migrantes cerca de la costa de Libia, el gobierno español afirmaba que el asunto no era de su competencia y que estos tenían que desembarcar en un "puerto seguro" italiano.

El gobierno socialista en funciones de Pedro Sánchez alegaba los numerosos rescates efectuados por las autoridades marítimas españolas en sus propias costas.

El lunes el capitán del barco depositó una solicitud de asilo para 31 menores ante la embajada de España en Malta, pero el gobierno la declaró improcedente.

Paralelamente, Italia y Malta rechazaron solicitudes de desembarco del "Open Arms", bloqueado en aguas internacionales con 147 migrantes a bordo según el último recuento, y condiciones cada vez más difíciles.

El miércoles la justicia italiana autorizó finalmente al Open Arms a dirigirse a Lampedusa, al suspender un decreto administrativo del ministro del Interior Matteo Salvini que le impedía ingresar en aguas italianas. Salvini firmó otro decreto poco después, pero la ministra de Defensa italiana indicó este jueves que se negó a firmarlo.