España acelera su estrategia frente a ómicron ante la esperada "ralentización" de la sexta ola

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Una enfermera atiende a un paciente (Photo: Europa Press News via Getty Images)
Una enfermera atiende a un paciente (Photo: Europa Press News via Getty Images)

El jueves venía marcado en rojo en el calendario informativo. Al constante flujo de últimas horas que está provocando ómicron se sumaba el anuncio de medidas inminentes para luchar contra una sexta ola que parece dar leves síntomas de “ralentización”, como apuntaba el miércoles la ministra Carolina Darias.

Mientras se alcanza el esperado pico de la ola, en menos de 24 horas, España ha dado varios pasos adelante. Lo ha hecho en el mismo día que la incidencia muestra un cierto frenazo en su incesante crecimiento. De miércoles a jueves ‘solo’ ha crecido 30 puntos y los casos bajan ligeramente tras el récord marcado ayer (de 179.125 a 159.161). Son pistas aún muy sutiles de que algo podría estar cambiando y a ellas se agarra Sanidad, con toda la “cautela” que expresa su titular.

El primero de esos avances toca el bolsillo de los ciudadanos. Desde este sábado, las farmacias deberán limitar el precio de sus test de antígenos a 2,94 euros, después de que el Gobierno fijase el máximo de un producto que en las últimas semanas había disparado su demanda y sus costes al consumidor. La misma vicepresidenta primera Nadia Calviño verbalizó las quejas al reconocer que ella también había pagado “siete u ocho euros por un test y no puede ser”.

La medida no ha generado unanimidad, entre quienes la consideran insuficiente y las críticas de los farmacéuticos, que la acatan pese a que les supondrá vender a pérdidas. Defendida por la titular de Sanidad, Carolina Darias, lo que busca es limitar el gasto a lo “más asequible posible” tras haberse “garantizado el suministro” en Navidad.


En su esperada comparecencia ante los medios, la ministra ha dejado otros titulares. De la reunión de la Comisión de Salud Pública ha salido el acuerdo para abrir las terceras dosis a todos los mayores de edad y no solo los de más de 40 como hasta ahora.

Se hará “de manera ordenada” por tramos de edad, de mayor a menor, como hasta ahora. Lo que sí cambiará será el intervalo de administración, que se reduce de seis a cinco meses de distancia entre la pauta completa y esa dosis de refuerzo, “en consonancia con lo que están haciendo otros países de nuestro entorno”, ha incidido la ministra.

Hasta ahora, la campaña de refuerzo avanza hasta los más de 12,5 millones de habitantes que lo han recibido, con una tasa de cobertura rozando el 90% entre los mayores de 70 y del 83% en el grupo de 60 a 69 años. Sin embargo, España enfrenta un contraste, de referencia internacional en pautas completas a verse por detrás de sus vecinos en cuanto a la administración del refuerzo.

Llega la cuarta dosis a España

Y de la tercera que será casi global, a la cuarta, aún para unos pocos. España, siguiendo la estela de países como Israel o Chile, comenzará a inyectar una cuarta toma del fármaco, pero se hará en situaciones muy determinadas. Sanidad la administrará, aún sin fecha, a pacientes inmunodeprimidos y otros colectivos especialmente vulnerables integrados en el llamado ‘Grupo 7’. Estos son los trasplantados, los pacientes oncológicos, en hemodiálisis y diálisis peritoneal, aquellos con infección con VIH inmunodeprimidos, quienes sufren inmunodeficiencia primaria y personas con Síndrome de Down.

No es un “recuerdo”, como se refiere a la tercera dosis general, sino una “adicional”, remarcan desde el ministerio, por tratarse de pacientes con el sistema inmunitario debilitado que no alcanzan a tener un nivel de protección adecuado con una pauta convencional.

España quiere “adelantarse” a la pandemia y liderar el debate en Europa

No solo hay retos inmediatos. El plan para “anticipar las fases” del coronavirus sigue adelante, pero no será inminente, como ha vuelto a recordar Pedro Sánchez este jueves.

Tras el anuncio de una futura estrategia para gestionar la pandemia de forma diferente, hacia una enfermedad endémica como la gripe, el presidente ha defendido que es “un obligado deber de todos los Gobiernos” anticiparse a la evolución del virus, “con todo el rigor científico”.


Es un debate del que España quiere hacer bandera a nivel internacional, como confesó el propio presidente en declaraciones a la Cadena SER: “Ya estamos intentando abrirlo a nivel europeo e incluso la ministra de Sanidad lo ha planteado a sus homólogos”.

La idea es cambiar el modo de vigilar e informar de la enfermedad, pasando de la notificación exhaustiva de casos a establecer una red de médicos y hospitales centinelas, como adelantaba El País. Eso sí, todos asumen que aún queda para ver el cambio de paradigma. Lo asumen Sánchez, la ministra Darias y varias comunidades que ya comienzan a moverse en una dirección similar.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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