Espías, ultras y fake news: las claves de la última crisis de Gobierno de Merkel

Angela Merkel, escuchando la traducción simultánea, en un acto en Berlín, el pasado 5 de septiembre.
Angela Merkel, escuchando la traducción simultánea, en un acto en Berlín, el pasado 5 de septiembre.

Angela Merkel vuelve a capear una crisis en su coalición de Gobierno. Hace sólo seis meses que forjó con no poco sudor una mayoría relativamente firme tras una victoria poco brillante en las elecciones, se ha pasado el verano peleando con su socio bávaro y ministro del Interior, Horst Seehofer, sobre la cuestión migratoria -un asunto que por poco hace estallar el acuerdo-, y ahora es una historia de espías la que la trae a maltraer.

Básicamente, tiene un problema con el jefe de los servicios secretos en el interior del país, llamado Hans Georg Maassen. Por dos motivos: ha contrariado la versión de la canciller en cuando a los disturbios racistas vividos en las últimas semanas en la ciudad de Chemnitz y se sospecha que ha sido la fuente de una filtración a Alternativa para Alemnia (AfD), la creciente fuerza de ultradecha.

Parte de sus socios reclaman la dimisión de Maassen o su destitución. Parte de sus socios defienden su labor y quitan hierro a esta "actitud errática", como la llama la prensa germana. Merkel se encuentra en medio, critica al jefe de los espías, pero no pide su marcha.

Estas son las claves para entender el enésimo dolor de cabeza de la canciller en esta inestable legislatura.

Qué ha hecho Maassen

El presidente de la Oficina Federal de Protección de la Constitución (BfV) -como se llaman oficialmente los servicios secretos en el interior del país- causó una importante indignación al valorar a principios de esta semana en el diario sensacionalista Bildlas manifestaciones y revueltas que han tenido lugar en Chemnitz (Sajonia) a finales de agosto.

La muerte de un hombre tras una pelea en una fiesta popular en esta villa del este de Alemania desató lo que el Gobierno calificó como una "intolerable incitación xenófoba" y una "caza al extranjero". Un ciudadano alemán de 35 años -un carpintero de origen cubano-, murió tras ser atacado a cuchilladas en mitad de una pelea; entre las personas detenidas se encontraban un...

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