La ciencia descubre otro error de Jurassic Park: los velociraptores no cazaban en manada

Fotograma de la película Jurassic Park de 1993

Hay películas que marcaron el concepto de determinados temas a todos aquellos que las vieron en su época. La Guerra de las Galaxias nos mostraba enormes y ruidosas explosiones en el espacio, Tiburón nos infundió una inquietante sensación de temor al bañarnos en muchas playas, y por supuesto, Jurassic Park nos ofreció muchas de las cualidades que, aún hoy, identificamos con los dinosaurios. Con el paso del tiempo, nuevos y más actualizados conocimientos, nos han descubierto que las ideas que todos sacamos de aquellas películas no son demasiado precisas… en el vacío del espacio el sonido no se propagaría como en Star Wars, los tiburones apenas representan una amenaza para el ser humano (más bien al contrario) y cada estudio científico que aparece, cambia la imagen de los dinosaurios a la que Spilberg nos acostumbró  durante décadas.

En 1993 se estrenaba Jurassic Park y rápidamente se convirtió en una de los mayores éxitos en taquilla de todos los tiempos. Gracias a aquella película los dinosaurios, bastante olvidados desde los tiempos de Ray Harryhausen, volvieron a cobrar protagonismo y se pusieron nuevamente de moda entre el público. El diplodocus, el Tyrannosaurus rex y, evidentemente, los astutos velociraptores se hicieron tan populares que, incluso después de más de dos décadas, es muy difícil pensar en uno de ellos sin evocar la imagen que Spielberg nos ofreció en su película, incluso sabiendo que durante todo este tiempo muchos estudios científicos han tirado por tierra algunas de aquellas ideas.

En la cinta de Spielberg los velociraptores se nos presentan como reptiles inteligentes, más parecidos a un cocodrilo estilizado que a la verdadera apariencia emplumada que nos ofrecen los últimos estudios. Capaces de abrir cerraduras, estos hábiles dinosaurios también se presentan como maquiavélicos estrategas que se coordinan y organizan en grupo para cazar… curiosamente, un estudio publicado recientemente señala que Jurassic Park también se equivocaba en ese asunto.

Fotograma de la película Jurassic Park 3 con los velociraptores realizando estrategias conjuntas de caza

Joseph Frederickson, paleontólogo de la Universidad de Wisconsin Oshkosh y autor principal del estudio, antes de entrar en el análisis de la investigación ya advierte de dos problemas evidentes: la idea de que los velociraptores cazaran en grupos, con el presumible objetivo de atacar presas de gran tamaño es que ninguno de sus parientes conocidos, ya sean las aves o incluso los grandes lagartos como caimanes o cocodrilos, nunca cazan en manada y muy rara vez atacan presas de mayor tamaño que el suyo. Los parientes vivos más cercanos que han conseguido llegar hasta nuestros días son los pájaros, y aunque algunas especies se desplazan en grandes bandadas, no cazan siguiendo estrategias de manadas como sí lo hacen algunos mamíferos como los lobos.

Por otro lado, y atendiendo ya a la parte más técnica del trabajo publicado, los paleontólogos dirigidos por Frederickson analizaron diferentes dientes del velociraptor (Deinonychus antirrhopus) puesto que existe una correlación entre la forma de cazar y la dieta de cada especie. El estudio isotópico de los dientes, tanto de los más pequeños como de los más grandes, mostró diferencias en la dieta según el velociraptor iba creciendo. El patrón más parecido que los autores del estudio pudieron encontrar en animales actuales se correspondería con el dragón de Komodo (Varanus komodoensis). Las crías de este gran lagarto sufren una alta probabilidad de ser comidas por sus propios padres, por lo que suelen trepar a los árboles, donde se resguardan y mantienen una dieta diferente a la que tienen cuando son ya adultos.

Representación artística de un velociraptor más acorde con las nuevas investigaciones | Harris et al.

El análisis isotópico de los dientes de diferentes velociraptores mostró una conducta similar a la del dragón de Komodo, ya que la dieta varía conforme iban creciendo. El paleontólogo explica que “los dientes más jóvenes se corresponde con una conducta en la que los padres no alimentan a sus crías”.

Para realizar estos análisis de los dientes, los investigadores utilizaron isótopos estables de carbono y oxígeno con el objetivo de conocer la dieta de los velociraptores conforme iban creciendo. Además, también se estudiaron dientes de otras especies, como las del cocodrilo actual o la de dinosaurios herbívoros de la misma época geológica: “los dientes más pequeños y los dientes grandes no tienen los mismos valores promedio de isótopos de carbono, lo que indica que consumían diferentes alimentos a diferentes edades".

Inferir conductas a partir de la dieta es una herramienta científica que ha dado muy buenos resultados en los últimos años en diferentes especies de animales, incluyendo a los variados tipos del género homo. Sin embargo, las conclusiones de estos métodos indirectos no son definitivas, los investigadores consideran que los patrones encontrados en los dientes de velociraptores se corresponden más con depredadores actuales como el dragón de Komodo o el cocodrilo, y en estos casos no se observa un patrón de caza en manada, ni estrategias conjuntas para emboscar presas. En definitiva, aunque se necesitarían más estudios, con herramientas más directas, los autores concluyen que “en conjunto, estos datos se suman a la creciente evidencia de que el velociraptor no era un cazador social complejo para los estándares modernos de mamíferos”.

Más historias y descubrimientos interesantes sobre dinosaurios:

Referencias científicas y más información:

Frederickson, J. A., et al. «Ontogenetic Dietary Shifts in Deinonychus Antirrhopus (Theropoda; Dromaeosauridae): Insights into the Ecology and Social Behavior of Raptorial Dinosaurs through Stable Isotope Analysis». Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology, vol. 552, 2020, ScienceDirect, DOI:10.1016/j.palaeo.2020.109780.

Stacy Libertatore “Jurassic Park was wrong: Scientists claim raptors did NOT hunt in packs, but like Komodo dragons or crocodiles where individuals may have attacked the same prey” DailyMail