Eric Abidal, un reguero de fracasos deportivos en el Camp Nou

Eric Abidal junto a Leo Messi durante un partido. (Foto Shaun Botterill/Getty Images)

Observar los acontecimientos que suceden en el Camp Nou se ha convertido en una especie de Gran Hermano empresarial donde el club azulgrana no para de mostrar al mundo entero un reguero de incongruencias deportivas, económicas y mediáticas mientras Leo Messi suma títulos ligueros. La última, precisamente, es la guerra abierta entre Eric Abidal, secretario técnico del Barça, y el astro argentino. Con cuatro secretarios técnicos en los últimos cinco años, todo apunta a que el corto de periplo del francés terminará de forma tajante para sumar, así, otro mamporro a la rocambolesca estructura azulgrana.

Pero ¿qué tal lo ha hecho Eric Abidal en este tiempo? Pues bien, desde que el galo sustituyó a Robert Fernández en junio de 2018, la entidad catalana ha seguido su trayecto hacia el desapego y el menosprecio de su cantera. Además, también ha llevado a cabo algunas de las operaciones más bochornosas que se recuerdan en los últimos años al retransmitir, en directo, algunos de los tratos donde el Barça no acabó bien parado.

En este sentido, resulta imposible no mencionar la negociación -casi- pública mantenida para incorporar a Antoine Griezmann en el verano de 2018 y que se saldó con el famoso documental La Decisión, donde el delantero colchonero dio calabazas a la directiva culé mientras Gerard Piqué participaba en la producción del mismo.


Sin embargo, el plato principal de la dantesca actuación encabezada por Eric Abidal aún tardaría un poco más en llegar. Así, el francés, junto a la cúpula del Camp Nou, decidió mantener en el cargo a Ernesto Valverde a pesar de la demoledora derrota con remontada incluida que vivió el Barça en Anfield a manos del Liverpool. Más leña a un fuego que no paraba de prender.

Más tarde y como no hay dos sin tres, el secretario técnico acometió el fichaje de Antoine Griezmann en julio de 2019; aunque la plantilla no pareció recibir con mucho agrado la llegada del excolchonero después de tal desplante. No obstante, el zenit del ridículo azulgrana y el verdadero momento digno de una secuencia de El Camarote de los Hermanos Marx se produjo a lo largo de un trepidante mes de negociaciones frustradas para recuperar a Neymar. El poco margen de maniobra económico culé y los problemas salariales frenaron su vuelta.

Al conjunto catalán aún le quedaba desmantelar a la cantera que empezaba a asomar tímidamente la cabeza en el primer equipo. Así mismo, Carles Aleñá salió cedido al Betis y Carles Pérez voló dirección Roma pese a la grave lesión de Luis Suárez. De este modo, con la lesión del uruguayo, el Camp Nou tenía la necesidad de contratar a otro atacante goleador pero la dirección deportiva, con Abidal al mando, fue incapaz de reforzar a la plantilla.

Así, la salida de Abel Ruiz parece difícil de entender y ya forma parte del grupo de canteranos denostados. Primero porque ha demostrado ser un futbolista con capacidad para entender el modelo de juego de La Masia y segundo, porque el Barça busca incorporar a un delantero veterano como Ángel Rodriguez por el que deberá pagar un traspaso en lugar de ahorrárselo por confiar en sus jóvenes talentos.

En cambio, si bien la salida de Ernesto Valverde era necesaria por la dinámica cuesta abajo que venía mostrando el conjunto azulgrana, la manera en que el Barça manejó las negociaciones para firmar a su sustituto fueron una muestra más de la secuencia de desastres culés. Con el ‘no’ de Xavi Hernández y las conversaciones con Koeman, la entidad catalana volvió a quedar en evidencia.

La respuesta de Leo Messi a Eric Abidal en Instagram.

Por último, Abidal decidió volar por los aires el aspecto más sagrado de un vestuario, los secretos, al exponer públicamente a los jugadores azulgranas. Sin citar, pero disparando a bocajarro y sin contemplaciones, el francés señaló a los futbolistas de la primera plantilla, lo que provocó la ira de Leo Messi y la reunión de urgencia con Bartomeu.

Desde la distancia, parece que el Barça ha cogido el gusto por quedar en evidencia de formas variopintas, incoherentes y dantescas. ¿Cómo puede un club de la dimensión del Barça exponer así a su afición, escudo y historia? Si bien la pregunta no parece fácil de responder sin apelar a causas irracionales, da la sensación de que no hay nadie al volante de un club tan enorme como esquizofrénico. Abidal es un culpable directo, pero también una víctima más de una directiva irresponsable que está abocando al Barça hacia su progresiva autodestrucción.

Más historias que te pueden interesar: