ERC no quiere ser prisionera de la futura plataforma de Yolanda Díaz

·3 min de lectura
El líder de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, durante su participación en el coloqui del Club del Siglo XXI
El líder de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, durante su participación en el coloqui del Club del Siglo XXI

Gabriel Rufián participó ayer en un coloquio en el prestigioso Club Siglo XXI. Podría parecer que se trataba de uno más de los múltiples eventos, desayunos y conferencias que los dirigentes políticos acostumbran a celebrar a diario en Madrid. Pero no era así. Y no solo por la indumentaria elegida por el líder de ERC en el Congreso, una corbata azul marina abrochada con un pasador dorado. Sino por el fondo de la cuestión a tratar.

Rufián no puso el foco de la tertulia, para la que estuvo acompañado de la directora de El Plural, Angélica Rubio, yd el jefe de Opinión de ABC, Juan Fernández Miranda, en el espionaje de Pegasus, ni en la mesa de diálogo, ni en el regreso del rey emérito a España. Sino que trató de convertir su alocución en una suerte de presentación en sociedad del proyecto de ERC.

Tal cual. Para colocar sus líneas de ataque y defensa. Para redefinir su propuesta de izquierdas. En definitiva, como si el partido republicano catalán que representa acabara de llegar a la escena política, algo que sí es el caso del proyecto Sumar con el que la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, va a formalizar su candidatura de unidad para optar a la presidencia del Gobierno. Y no fue casualidad.

La fortaleza de ERC, que no olvidemos preside la Generalitat de Cataluña tras dar el ‘sorpasso’ al Junts per Catalunya de Carles Puigdemont, se cimenta sobre su papel en Madrid. Sobre su capacidad de entendimiento en la capital y sobre los frutos que pueda sacar al ser el socio principal del gobierno de coalición de PSOE y Unidas Podemos incapaces, por sí solos, de sacar adelante ninguna iniciativa parlamentaria.

Por eso ayer salió a recordar, de manera preventiva, cuál es papel que ha jugado en la puesta en marcha de medidas sociales en los últimos años en España. Como recordatorio público antes de que Yolanda Díaz trate de arrogarse todos los méritos para impulsar su candidatura que ayer mismo empezó a coger forma. Incluso ha alabado en los últimos días a la ministra Irene Montero por encima de Díaz.

GUÍA | Los pasos que tienes que seguir para poder ver un tuit no disponible por tus preferencias de privacidad

Rufián entonó un discurso que suena muy similar al de la gallega. Pero el catalán remarcó que ellos llevan peleándolo muchos más años que la plataforma que está gestándose en estos días.

A nadie se le escapa que Díaz es la política más valorada del Gobierno y del país. Que su imagen, lejos de ahuyentar como lo hacía su exjefe, Pablo Iglesias, atrae y acerca sensibilidades.

Tal vez no tantas como para que PSOE y Sumar obtengan la mayoría parlamentaria en las futuras elecciones de 2023. Pero sí como para superar con creces los 7 diputados cosechados por en Comú Podem –la coalición formada por Catalunya en Comú, Podemos y Esquerra Unida Catalunya– haciendo peligrar los 13 escaños obtenidos por ERC y que Rufián capitanea en el Congreso. Desdibujando el factor diferencial en Madrid y debilitando su peso de cara las consiguientes elecciones autonómicas catalanas.

De ahí que Rufián no ahorrara en gestos y detalles para elevar el significado de su acto de ayer en el Club del Siglo XXI.

En vídeo | Echenique avisa que la estabilidad del Gobierno vive un momento muy delicado

Más historias que te pueden interesar:

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente