El enviado de la ONU llama a impulsar las negociaciones de paz en Afganistán

El representante especial de la ONU para Afganistán, el japonés Tadamichi Yamamoto, interviene en el foro de la OSCE para Afganistán, celebrado hoy en la caiptal kazaja, Nur-Sultán.- EFE/KULPASH KONYROVA

Nur-Sultán, 9 oct (EFE).- El representante especial de Naciones Unidas para Afganistán, Tadamichi Yamamoto, hizo este miércoles un llamamiento a impulsar las negociaciones de paz en el país centroasiático y subrayó la necesidad de mejorar la confianza entre sus participantes.

"Tenemos que pensar en cómo impulsar este proceso de negociaciones de paz, que debe ser dirigido, ante todo, por el propio Afganistán", dijo Yamamoto en una conferencia sobre la situación afgana celebrada en la capital kazaja.

Subrayó que los participantes en la negociaciones deben ser capaces de mantener los acuerdos y destacó que, en este sentido, "hay ciertas lagunas en actores clave del proceso negociador".

"Vemos que no hay suficiente confianza entre los representantes de los talibanes y la comunidad mundial, incluidos Estados Unidos y los ciudadanos afganos", constató Yamamoto.

El representante especial de la ONU señaló que "los talibanes deben reducir la violencia y generar confianza, que es lo que permitirá continuar el proceso negociador".

"Los representantes talibanes deben explicar su concepción del futuro gobierno del país, incluido su concepto de justicia y del respeto de los derechos de las mujeres", agregó.

Yamamoto también se refirió a las elecciones presidenciales celebradas en Afganistán el pasado 28 de septiembre y alabó el civismo y valor de los afganos que acudieron a las urnas.

"Pese a las amenazas de acciones terroristas, los afganos fueron valientes y votaron", dijo el enviado especial.

Los resultados preliminares de los comicios se conocerán el próximo 19 de octubre, mientras que hasta el 7 de noviembre no se anunciarán los resultados definitivos.

El actual presidente, Ashraf Ghani, el jefe del Ejecutivo, Abdullah Abdullah y el ex líder insurgente Gulbuddin Hekmatyar son los favoritos a ganar unas elecciones en las que participaron 2,7 millones de los 9,6 millones de afganos que estaban llamados a las urnas (en torno al 27 %) debido a las amenazas de seguridad y a la desconfianza de los ciudadanos en el proceso.