Entrevistamos a Luismi de 'Masterchef 10': "Me levantaba a las 5 a entrenar, y luego a grabar"

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Photo credit: Instagram
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"Primero lo importante y luego lo urgente", sentencia Luismi para explicarme que no tiene prisa por acabar esta entrevista. Lo que queda claro concursante más carismático (y más musculoso) de 'Masterchef 10' es tal y como se le ha visto en el programa, pura emoción, sacrificio y dosis de hilarante genialidad. "Te voy a ser sincero cuando se cierra la puerta, enamorado de la vida. No sabes lo que fue recibir abrazos de todos como si fuera un puñetero apocalipsis zombie. Todo el mundo quería despedirse de mí, y eso es amor", nos cuenta tras su expulsión.

He aquí una charla sobre entrenamiento, dieta, salud mental y recomendación de libros filosóficos, donde también se trataba que se fuera por las ramas y dejase frases para el recuerdo. "Me cuestan mucho los nombres, pero desde que entré en el programa, llevaba un cuaderno para apuntarlos y aprendérmelos. ¿Sabes quién hacía eso? Bill Clinton, y el tío fue presidente de Estados Unidos", divaga.

Qué ha sido más duro, ¿la oposición de bombero o tu paso por Masterchef?

Como ejercicio de resistencia, la opo. Pero para mí Masterchef ha sido un máster en mi vida, literal. Cuando dicen que te cambia la vida, te digo yo que sí. Es un ejercicio de introspección brutal, me ha servido para ver quién soy y lo que quiero: hacer el bien. Ese es mi objetivo. Si analizas mi paso por el programa, yo me compro, es un ser humano que comete errores, lleno de actitud y sacrificio, y ese soy yo al 100%. Me han dicho que soy actor... Una polla, me bebo la vida a morro y muestro todos mis sentimientos sin reprimirme, si me sale llorar o reír, lo hago. Ay, los prejuicios...

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¿Cómo te has mantenido en forma en Masterchef y has adaptado tu entrenamiento?

Prioridades. Quieres estar bien, entrena a primera hora de la mañana. Me levantaba a las 5 para entrenar, y luego al plató a grabar. Ya está. Y cuando la gente estaba dormida para no molestar. Ah, y adaptarme: hacía flexiones, press de hombro con sillas, hasta que nos compraron un gimnasio, bueno, un press de banca. No hace falta nada más para entrenar, solo tu cuerpo. Yo ahora mismo no sé si tengo la TRX, con eso valdría. Ahora tengo aquí una banqueta y hago tríceps, sentadillas... Y no estoy yendo al gimnasio, y mira cómo estoy (risas).

Hagamos un punto y aparte: el entrenamiento de Luismi en Masterchef.

Los primeros 20 minutos hacía press de banca cuatro series, dominadas en una pérgola 4 series al fallo, notando la conexión mente músculo, sentadillas sumo, bíceps/tríceps, plancha abdominal... Y si entrenaba con Vero, le sumábamos 2o minuto de hombro, 20 minutos de boxeo y 20 de yoga... Y en una hora habíamos entrenado.

¿Se puede comer sano teniendo que aprender y practicar tantas técnicas de cocina?

Sí. Pero tienes que ser realista, y tener una base de cultura alimenticia; saber qué es una proteína, qué es un carbohidrato, una grasa... Y así te comes el mundo, sin ser un experto, no hace falta tanto, hay que ser simples. Escucha a tu cuerpo, y él te dará lo que necesitas. Y nada de alimentos procesados. Tienes sed, bebe agua. Yo bebo Red Bull, y sé que no puedo hacerlo siempre. Puedo irme contigo a pegarme una comilona, o inflarme a cubatas un día para celebrar que a mi amigo le han cogido en un trabajo de la leche, pero solo puntualmente. Son hábitos, el 90% de mi vida es sana, porque me salga un día no va a ocurrir nada.

Sobre suplementación...

Pregúntame lo que quieras, hazme un test que soy un friki...

¿Qué has aprendido a nivel nutricional estos meses?

Mira, ahora mismo tengo un bote de proteína sin gluten, una de creatina, y uno de arginina. Ya está, eso a mí me funciona. La primera por ejemplo la uso cuando veo que no la estoy comiendo de manera natural. Esto es simple, la proteína es algo que corre, nada y vuela. Si no la como, tengo que meterle chicha.

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¿Se habla mucho de presión, y de estrés en el programa, se sufre de verdad?

Claro, pero no pasa nada, eso es gestionar. Es que ahí juego con ventaja; miedo es haber tenido una vida entre las manos, esto para mí es un juego. Que me pongo nervioso y me sube la adrenalina a muerte, mi último plato se llama 'Pulsaciones' y es porque estaba atacado, veía que me iba. Un helado, judías verdes. escabeche de fresas, ahumar queso en 90 minutos... Pero mi actitud fue siempre acabar, y emplaté en el último minuto. Todos los platos que ves en el programa los cocino por primera vez. Siempre a muerte y a tope, o la saco del estadio, o pierdo por diez.

¿Cómo se trabaja la salud mental dentro del programa?

Teníamos a Pepa, la psicóloga. Yo la pedí voluntariamente, y me dijo que no la necesitaba, pero siempre tener un feedback de un profesional es bueno. Igual que cuando te duele el hombro y vas al médico. Al final te da las herramientas para que tú las uses, no te arregla por arte de magia. Me ayudó porque me siento incomprendido, al notarme diferente me generaba mala vibra, te dicen que tienes que cambiar... En la eliminación del segundo programa se me ve muy serio porque me dijeron "aquí vienes a concursar, a cocinar..." y claro que vengo a eso, pero también a ser yo mismo. Y yo decido cómo me muestro.

¿Cómo has llevado las críticas, sobre todo de compañeros?

Siempre están dando por culo, pero no pasa nada. Esto es una gestión de egos. Yo lo entiendo, yo es que leo mucha filosofía, y utilizo muchas herramientas de los estoicos. Es como bueno, vale, estoy empatizando, sé lo que quieres, pero no te lo voy a la dar.

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¿Qué lees? Recomiéndame.

Hay dos básicos en mi vida, 'El ego es el enemigo' (Ryan Holiday), y 'El libro de la esperanza' (Matt Haig), esto como consejo personal. Esa gente se ha pasado la vida. Bueno, y el puñetero Bruce Lee, que desencriptó el secreto de la vida, es el maestro de la vida. El Be water my friend es ese adáptate a lo que venga, dame carácter para afrontar cualquier situación. Como cuando mi padre me llamaba vago, y luego estaba orgullosísimo de mí cuando aprobé la oposición, solo me daban ganas de demostrarle levantándome a las 6 a entrenar... Y se lo agradezco. Pasarlo mal es una gran enseñanza. Así te pasas el juego, y ahora me siento en forma tanto mental como físicamente.

¿Y el futuro, te entregarás a la cocina?

Soy bombero y voy a serlo toda mi vida. A ver si pillo una excedencia... Pero antes de bombero, soy aventurero, e iré donde me pida mi cuerpo. Quiero emprender en el mundo de la gastronomía. Soy un superviviente, yo voy al campo y engordo.

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