Henár Álvarez: "No quiero ser una subcategoría, quiero ser la categoría principal"

Carlota E. Ramírez
·Periodista de Sociedad, Feminismo y Juventud en El HuffPost.
·2 min de lectura
La guionista y cómica Henar Álvarez.  (Photo: ED. PLANETA)
La guionista y cómica Henar Álvarez. (Photo: ED. PLANETA)

Década de los 90. Henar Álvarez (Madrid, 1984) fue un día a clase dejando su ombligo al aire y se convirtió en “la puta de la clase”. De la suya, porque en casi todas las aulas había al menos una. Años después contó la historia en el programa Late Motiv y su testimonio se hizo viral. Fue el primero de sus muchos monólogos que se comparten de forma masiva en las redes sociales.

Ahora pone el toque cómico en el programa de radio Buenismo Bien y publica junto a la ilustradora Ana Müshell La Mala Leche (Planeta), una novela gráfica con tintes autobiográficos en la que la protagonista, recién cumplida la treintena y siendo madre primeriza, trata de gestionar su deseo sexual no resuelto, los machismos encubiertos o la culpa por no ser buena madre o buena pareja.

¿Qué has querido contar escribiendo La Mala Leche?

Me han preguntado mucho si era un libro sobre maternidad y siempre digo que no. Me lo preguntan sobre todo tíos porque creo que piensan ‘si va de ser madre, paso’. Es un libro contextualizado en un momento en el que la protagonista acaba de ser madre, pero trata sobre la gestión del deseo cuando ya pasas de la treintena, acabas de tener un bebé y sientes que te haces mayor.

¿Cómo se gestiona ese deseo?

No se gestiona o lo gestionas mal. Lo quise contextualizar dentro de la maternidad para meter el detonante de que me chuparan la leche materna. Pero, en realidad, todas la mujeres, antes o después, acabamos haciendo clic. Es cuando nos damos cuenta de que nos hemos cansado de ser un objeto de deseo, que habíamos aceptado ese rol. Que lo jugábamos. Yo lo sigo jugando: me tiño, me baño, me pinto… Hay cosas de las que intento quitarme lo máximo posible, pero no soy capaz. Además, la pandemia me dejó claro...

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.