Ensayan unas boyas que registran corrientes y temperaturas de los océanos

Científicos de la Universidad Politécnica de Cartagena instalando varias boyas inteligentes en el Mar Menor para captar datos que permitan el control de la calidad de su ecosistema. EFE/Juan Francisco Moreno/Archivo

Barcelona, 15 feb (EFE).- El Centro de Desarrollo Tecnológico de Sistemas de Adquisición Remota y Tratamiento de la Información (Sarti) de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) ha ensayado en Vilanova i la Geltrú (Barcelona) una nuevas boyas marinas inteligentes con sensores para registrar las corrientes y las temperaturas de los océanos.

Entre otras utilidades, además de las propiamente científicas, estas boyas, de las que han hecho varios prototipos, permiten, por ejemplo, dar a conocer a los bañistas qué lugares son más peligrosos del litoral por sus corrientes o resacas.

El Sarti, junto con un grupo de entidades y empresas, está trabajando en el desarrollo de estas boyas desde hace dos años para dotarlas de más autonomía para poder registrar la temperatura y las corrientes de los océanos el máximo tiempo posible.

Los datos recogidos por estas boyas, que son de tamaño reducido y que han bautizado como WAVY Drifters, permitirán hacer modelos predictivos, que serán de gran utilidad desde el punto de vista científico, según ha explicado el investigador del Sarti, Joaquín del Río.

Las WAVY Drifters se están ensayando en el marco del proyecto europeo Multi-sensor Extra Light Oceanography Apparatus (Meloa) del programa Horizon 2020 y, según Del Río, mejoran los sistemas actuales de observación y monitorización del océano.

Sus desarrolladores han asegurado que pueden utilizarse en diferentes ambientes marítimos, desde mar abierto hasta zonas costeras, orillas y zonas de deportes acuáticos.

Incorporan acelerómetros y sensores de temperatura y de presión, y están diseñadas para sumergirse parcialmente con el objetivo de reducir el efecto del viento directo.

También están equipadas con un GPS, por lo que se puede hacer el monitoreo de los datos que recogen en tiempo real y de forma remota.

Según Del Río, el control de las corrientes marinas de superficie y de sus características dinámicas es importante para identificar los lugares en los que es frecuente la creación de corrientes de arrastre y medir, por tanto, el peligro que puedan suponer para los bañistas.

Con el uso de estas boyas, los equipos de salvamento podrían, por ejemplo, conocer cuáles son los lugares más peligrosos del litoral y concienciar a la comunidad de los riesgos que conllevan.

Aparte de medir corrientes oceánicas, también pueden medir las del litoral, cerca de la costa, donde uno de los fenómenos de corrientes más peligrosos en las playas son las resacas o corrientes de retorno, donde la dirección de la corriente va mar adentro hasta unos cientos de metros, y que son uno de los principales motivos de accidentes en las playas.

Los datos que están aportando las boyas en los ensayos en alta mar sirven también para calibrar y validar sistemas de observación terrestre por satélite.

Es el caso de los programas GEOSS o Copernicus, que estudian las corrientes y las temperaturas de superficie marina por satélite y que necesitan datos de medición "in situ" para validar los resultados.

Según Joaquin del Río, "los ensayos han tenido un doble objetivo: por un lado, realizar pruebas reales con los sensores desarrollados, verificar su correcto funcionamiento, desde el sensor hasta la infraestructura de datos que permite el registro y visualización de las trayectorias del sensores, y por otro lado, concienciar a la población del peligro de estas corrientes".

Por ello invitaron a los alumnos del Instituto de Enseñanza Secundaria Manuel de Cabanyes de Vilanova i la Geltrú para que evaluaran el funcionamiento de las boyas instaladas cerca de la costa de esa localidad barcelonesa.

Dentro de unos meses tienen previsto hacer más ensayos con otro dispositivo desarrollado también en la UPC, el WAVY oceánico.