Encuentran un gusano con tres sexos que vive en un lago tóxico

Encuentran un gusano con tres sexos que vive en un lago tóxico

Encontrar una especie de gusano capaz de vivir en un lago tóxico – con un pH elevadísmo, de en torno a 10; con concentraciones de arsénico 500 veces superiores a lo que resiste un ser humano y con una salinidad elevada – es curioso. Y más si, encima, el organismo tiene tres sexos. Pero es que, además, es muy relevante a nivel científico.

Porque además de lo anecdótico, de este nemátodo podemos aprender muchas cosas. Porque a diferencia de muchos organismos extremófilos, que son capaces de vivir y desarrollarse en entornos realmente hostiles, este gusano puede crecer en condiciones normales.

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Esto quiere decir, esencialmente, que se trata de una especie capaz de adaptarse a las condiciones más estresantes – entendiendo esto como estresantes a nivel fisiológico – que nos podamos imaginar. No que haya evolucionado para resistir estos entornos, si no que se puede adaptar a ellos si lo necesita, que es algo muy distinto.

Y las condiciones son hostiles, sin duda. Ya las hemos comentado, pero vamos a describirlas con un mínimo detalle. Empezando por las concentraciones de arsénico, que como ya hemos dicho son 500 veces superiores a las que puede resistir un ser humano. No es poca cosa lograr algo así.

El pH del lago Mono, el ecosistema en que se ha encontrado esta especie de gusano, es de en torno a 10. La escala del pH sirve para medir la acidez o alcalinidad de un medio. Cuanto menor es el número más ácido es el entorno, y al crecer aumenta la alcalinidad. Y un pH 10 es un valor muy alcalino, condiciones en las que, a parte de bacterias y algunas algas, es raro encontrar nada.

A esto hay que sumarle la salinidad, que se sitúa en valores similares a las del océano. Por sí sola, la salinidad no debería generar problema, pero sumada al resto de factores complica, y mucho, la supervivencia de cualquier organismo.

Y sin embargo, el gusano al que – de momento, y a la espera de más estudios y descripciones – han denominado Auanema sp., es capaz de crecer y sobrevivir en estas condiciones. Pero para ello, ha desarrollado una serie de adaptaciones.

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Muchas adaptaciones, como modificaciones en permeabilidad de membrana, cambios fisiológicos y un largo etcetera complejo de explicar. Y también la aparición de los tres sexos de los que hablábamos antes, que nos pueden servir como ejemplo.

Normalmente los nemátodos muestran dos sexos: hermafroditas y machos. Así, sean cuales sean las condiciones, podrán reproducirse. Pero claro, las condiciones del lago Mono no son cualquiera. Que aparezcan individuos hembra, capaces de generar óvulos pero no espermatozoides, mejora las posibilidades de supervivencia de la población.

En realidad, es así con todas las condiciones. Estos gusanos muestran una plasticidad importante, una capacidad llamativa para modificar ciertos patrones generales de los nemátodos para mejorar su supervivencia. Y ahí está la gracia.

Porque son capaces de adaptarse a condiciones extremas. Si se les ofrecen condiciones “normales”, como las que se dan en un laboratorio, crecen perfectamente. Sólo cuando las cosas se complican desarrollan las capacidades que les permiten sobrevivir en lugares extremos.

Si conseguimos entender cómo funcionan estas adaptaciones, qué genes están implicados, y de qué manera se activan, habremos aprendido mucho sobre la biología en nuestro planeta. Y además, nos lo habrá enseñado un gusano con tes sexos.