En solo 7 meses el ser humano ya ha consumido todos los recursos naturales del 2019

Desde este 29 de julio estamos viviendo por encima de nuestras posibilidades. No es un titular catastrofista ni alarmista, sino que es la realidad que se afronta en el planeta. En solo siete meses del año, ya hemos gastado los recursos naturales de la Tierra para todo el 2019. Una situación insostenible en el tiempo de la que ya vemos las consecuencias como el calentamiento global.

Así lo señala el último informe de Global Footprint Network (GFN), organización que mide y registra el impacto de los humanos sobre los recursos terrestres. Otro dato preocupante es que este día en el que ya gastamos más de lo que se produce se ha adelantado de forma radical en las últimas dos décadas: si hace 20 años tenía lugar a finales de septiembre, ahora ya es en julio y la tendencia es que se siga adelantando.

El ser humano ya ha agotado los recursos del planeta para el 2019 (Pixabay/geralt)

En este sentido, el 2019 ha supuesto un récord, aunque no todos los países consumen de la misma manera. Por ejemplo, Estados Unidos o Canadá ya han gastado todos sus recursos terrestres en marzo; mientras que Cuba o Nicaragua lo harán en diciembre.

Entonces, ¿cómo es posible que estados como los norteamericanos mantengan su actual consumo? La respuesta es sencilla: estos recursos naturales no se distribuyen de manera uniforme y equitativa en el mundo y los países desarrollados se quedan una parte del pastel mucho más grande que los menos desarrollados. Una demanda y un consumo voraz que desnivela la oferta y que aumenta los precios de los productos, provocando que terminen en las manos de unos pocos.

Las consecuencias

Tal y como explica la GFN, la humanidad utiliza a la naturaleza 1,75 veces más rápidamente de lo que los ecosistemas son capaces de regenerarla, por lo que la sobreexplotación está cada vez más presente. Factores como la deforestación, la erosión del suelo, la pérdida de biodiversidad, la enorme producción de desechos o la acumulación de dióxido de carbono en la atmósfera ayudan además a que el problema se agrave y conducen al cambio climático y a fenómenos meteorológicos más extremos.

Ante unas situaciones tan adversas, la producción de los recursos naturales de la Tierra se resiente y cae. Al mismo tiempo, las ansias de consumo de los países desarrollados provocan un desequilibrio que cada vez es mayor.

Área deforestada en el Amazonas, en Brasil (REUTERS/Nacho Doce).

Las soluciones

Las soluciones son escasas y se van dificultando a medida que pasa el tiempo. Para la organización es fundamental retrasar el día del agotamiento de los recursos naturales. Si se consiguiera hacerlo cinco días por año, antes del 2050 podríamos vivir con la capacidad del planeta.

En este sentido, reducir en un 50% las emisiones de CO2 a la atmósfera sería crucial porque retrasaría en algo más de tres meses la fecha. Desgraciadamente, la proliferación de gobiernos populistas en el mundo que niegan el cambio climático (Estados Unidos y Brasil a la cabeza) no permite ser muy optimistas con el futuro del planeta.