Elvis Presley y el odio infundado que desató un poderoso mexicano en su contra

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Elvis Presley con mariachis en la grabación de 'Fun in Acapulco': Richard Thorpe / FUN IN ACAPULCO USA, 1963. (Photo by FilmPublicityArchive/United Archives via Getty Images)
Elvis Presley con mariachis en la grabación de 'Fun in Acapulco': Richard Thorpe / FUN IN ACAPULCO USA, 1963. (Photo by FilmPublicityArchive/United Archives via Getty Images)

Elvis Presley fue una de las estrellas más conocidas y admiradas a nivel mundial. Pero a pesar de su indiscutible fama, el Rey del rock fue vetado en México por un malintencionado chisme.

El 19 de febrero de 1957 apareció publicada en la columna de Federico de León en el periódico 'Excélsior' una cita atribuida a Presley diciendo "prefiero besar a tres negras que a una mexicana". Dos días después, el columnista citó a una mujer que presuntamente respondía al cantante "prefiero besar a tres perros antes que a un Elvis Presley".

La frase causó tanta molestia en México entre los salvaguardas del honor de las mujeres mexicanas que convocaron a quemas masivas de los discos del cantante y algunas emisoras de radio también vetaron sus canciones. El intérprete de 'Jailhouse Rock' vivió lo que hoy llamamos su primera cancelación.

Pero de acuerdo con la página de Facebook El México que se fue y versiones recogidas por el historiador Eric Zolov, todo se orquestó entre el columnista y un ofendido influyente que no pudo cumplir con una promesa hecha a su hija.

Elvis Presley, Ursula Andress y Alejandro Rey en 'Fun in Acapulco', dirigida por Richard Thorpe. (Photo by Paramount pictures/Sunset Boulevard/Corbis via Getty Images)
Elvis Presley, Ursula Andress y Alejandro Rey en 'Fun in Acapulco', dirigida por Richard Thorpe. (Photo by Paramount pictures/Sunset Boulevard/Corbis via Getty Images)

Una frase inventada por venganza

Cuando un alto político o un empresario mexicano -depende de quién cuente la historia- quiso contratar al Rey para los XV años de su hija, se valió de la amistad de Ernesto P. Uruchurtu, entonces regente de la capital mexicana, para hacerle llegar al célebre músico un cheque en blanco y que decidiera sus honorarios para cantar en la fiesta. El problema fue que entre esa triangulación y la tardanza del servicio postal, el cheque no llegó a tiempo y, además, compromisos previamente adquiridos hicieron imposible la presentación.

Y esa negativa desencadenó la campaña contra el oriundo de Mississippi. El empresario/político mexicano llamó a De León y le pidió escribir la falsa historia, y Uruchurtu, conocido como el Regente de hierro por considerarse el guardián de la moral mexicana, se aprovechó de la 'vendetta' para censurar a Elvis y su Rock & Roll porque en su limitada opinión fomentaba la delincuencia.

El episodio, aún con el desmentido enviado por el hijo prodigio de Memphis, lo siguió por varios años más. Ni haber trabajado con tres famosas actrices mexicanas de la Época de Oro del cine lograron limpiar del todo su imagen.

Elsa Cárdenas y Elvis Presley cuando grababan 'Fun in Acapulco'. Richard Thorpe / FUN IN ACAPULCO USA, 1963. (Photo by FilmPublicityArchive/United Archives via Getty Images)
Elsa Cárdenas y Elvis Presley cuando grababan 'Fun in Acapulco'. Richard Thorpe / FUN IN ACAPULCO USA, 1963. (Photo by FilmPublicityArchive/United Archives via Getty Images)

Las estrellas mexicanas ante las que se rindió El Rey

En 1960, Elvis trabajó con la diva mexicana Dolores del Río en la película ‘Flaming Star’. La actriz interpretaba a una india Kioawa y el cantante a su hijo mestizo nacido de la relación con un ranchero texano. Su papel era un tipo de pacificador entre las dos culturas de las que formaba parte. Del Río era igual de célebre que Elvis, pero este se rindió a sus pies y, según algunos medios, cuando la vio por primera vez le habría dicho "es un honor trabajar con una de las leyendas más grandes y respetadas del Hollywood clásico. Como usted va a ser mi madre en la película, quiero pedirle permiso para que mi oftalmólogo me haga unos lentes de contacto que imiten el color de sus ojos".

Tres años después, trabajó con Elsa Cárdenas y Katy Jurado en ‘Fun in Acapulco’. La película relataba la vida de un trapecista, Mickey Windger, quien tras un accidente decide trabajar como cantante en un hotel. Cárdenas dio vida a un interés romántico (tanto en la ficción como en la vida real), de Dolores Gómez.

Y fue precisamente con este filme cuando la calumnia periodística lo alcanzó nuevamente: la idea era grabar en el puerto mexicano, pero las autoridades le negaron la visa de trabajo, razón por la que tuvieron que recrear algunas locaciones en estudio, bajo la supervisión de Katy Jurado, actriz que al igual que Del Río, había enamorado a Hollywood años atrás.

‘Fun in Acapulo’ podría interpretarse como otra forma de resarcir el daño causado por el malintencionado columnista mexicano: además del homenaje al paradisíaco destino turístico, Elvis cantó al lado de mariachis la canción ‘Marguerita’ y la famosa ‘Guadalajara’.

A pesar de esos inconvenientes y que Elvis jamás actuó en México, su admiración hacia el país no cesó, como el tributo que le hizo en su último concierto en vivo, a través de su traje 'Mexican Sundial', un ‘jumpsuit’ blanco con el Calendario Azteca con hendiduras de oro. Este lo habría usado por primera vez en 1974 y la última ocasión en su concierto en el Market Square Arena de Indianápolis, el 26 de junio de 1977.

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