Elon Musk se quita la careta política: pide el voto para uno de los líderes más conservadores

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Elon Musk es un gurú tecnológico atípico. Si Tim Cook, Bill Gates o Mark Zuckerberg destacan por sus intereses humanísticos y filantrópicos y sus posiciones más progresistas que conservadoras, resulta que el CEO de Tesla y Space X es un capitalista a la vieja usanza: defiende el libre mercado a toda costa, considera que la libertad de expresión es dar voz a la extrema derecha en Twitter y, ahora, pide el voto para uno de los políticos más conservadores de Estados Unidos, Ron DeSantis.

En 2014, Musk se describió políticamente como "medio demócrata, medio republicano" y "estoy en algún lugar en el medio, socialmente liberal y fiscalmente conservador". En 2018, declaró que no era "un conservador. Estoy registrado como independiente y políticamente moderado". Ahora, en 2022, parece que su viaje a la derecha ha finalizado.

Elon Musk se quita la careta y pide el voto para uno de los líderes más conservadores (Photo by Dimitrios Kambouris/Getty Images for The Met Museum/Vogue)
Elon Musk se quita la careta y pide el voto para uno de los líderes más conservadores (Photo by Dimitrios Kambouris/Getty Images for The Met Museum/Vogue)

Elon Musk dijo que probablemente votaría por el gobernador de Florida, el republicano Ron DeSantis, para presidente en 2024. A Musk le preguntaron a primera hora de la mañana del miércoles en Twitter por quién se "inclinaba" a votar como presidente, y respondió: "DeSantis".

Hizo el comentario después de que le preguntaran si votaría a un republicano para presidente, y dijo "tbd", o por decidir. Añadió que apoyó al candidato demócrata Andrew Yang en las elecciones de 2020, pero cree que DeSantis "tiene más posibilidades de ganar" en las próximas elecciones.

DeSantis ha impulsado su popularidad durante los últimos años gracias a su postura radical de negacionismo de la pandemia y de negarse a establecer cualquier tipo de medida contra el coronavirus que pudiera ser un obstáculo para la actividad económica del estado de Florida. Actualmente suena como una de las figuras que podrían luchar por ser el candidato republicano a las elecciones presidenciales de 2024, siempre y cuando no vuelva a postularse Donald Trump.

Idas y venidas ideológicas

Si Bill Gates, Tim Cook o incluso Mark Zuckerberg dedican sus esfuerzos filantrópicos a favorecer la integración de grupos minoritarios, acabar con el hambre o luchar contra enfermedades, Musk parece empeñado en defender sus propios intereses a toda costa. No parece una cuestión de egoísmo, si no más bien de egolatría. Considera que su visión del mundo es la única adecuada y pone toda la carne en el asador -su increíble patrimonio y su poderío en redes sociales- para defenderla.

Elon Musk a menudo se le describe como libertario, aunque esa etiqueta no capta lo paradójica y aleatoria que puede ser su política. No le faltan opiniones sobre los temas más pertinentes y divisivos del momento, desde los cierres de Covid-19 ("fascistas", los calificó) hasta las restricciones a la inmigración ("Estoy muy en desacuerdo", ha dicho).

No hay mucha coherencia en la miscelánea de sus declaraciones públicas o en sus profusos comentarios en Twitter, salvo que a menudo se alinean con sus intereses comerciales. Y a pesar de la intensa reacción partidista a su oferta no solicitada de compra de Twitter, su opaca política hace difícil decir si la euforia y el miedo sobre cómo dirigiría la empresa están justificados.

Elon Musk ha arremetido contra las subvenciones federales, pero sus empresas se han beneficiado de miles de millones de dólares en exenciones fiscales y otros incentivos de los gobiernos federales, estatales y locales. Se ha opuesto enérgicamente a la sindicalización y ha criticado a la administración Biden por proponer un crédito fiscal para los vehículos eléctricos producidos por trabajadores sindicalizados.

Es el cofundador de un fabricante de coches eléctricos, Tesla, que abandonó los consejos empresariales del ex presidente Donald J. Trump después de que la administración se retirara del acuerdo climático de París. Pero recientemente se enfrentó a los ecologistas por pedir un aumento inmediato de la producción nacional de petróleo y gas, aunque no sería útil para sus propios negocios de coches eléctricos y energía solar.

Es un declarado entusiasta de la Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos, que arantiza que el Congreso no puede crear ninguna ley que establezca una religión oficial o prohibir el libre ejercicio de una religión en particular. Esta enmienda protege la libertad de expresión, de prensa, de reunión, y el derecho de solicitar al gobierno compensación por agravios.

A pesar de este amor por la libertad de prensa, ha intentado obligar a un periodista a declarar en una demanda por difamación contra él, y a menudo ha tenido reacciones exageradas ante las críticas. Hace cuatro años, propuso un plan para crear un sitio web que calificara la credibilidad de los periodistas, llamándolo Pravda, en un extraño guiño a la publicación de propaganda de la Unión Soviética.

El Sr. Musk dijo que era un independiente registrado cuando vivía en California, estado que abandonó de forma famosa y ruidosa por Texas porque dijo que su clima de negocios se había vuelto demasiado inhóspito. Se ha descrito a sí mismo como "políticamente moderado", pero añadió: "No significa que sea moderado en todos los temas". Pidiendo el voto para DeSantis está claro que no lo es.

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