La republicana "extremista" que apoyaba a QAnon a la que los demócratas quieren expulsar de los comités del Congreso

Redacción - BBC News Mundo
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Marjorie Taylor Greene
Marjorie Taylor Greene

Cree en la teoría de la conspiración QAnon, asegura que los tiroteos masivos en las escuelas son un montaje para restringir el uso de armas y no dudó en señalar a algunos de sus colegas demócratas que considera deberían ser "ejecutados" por traidores.

La congresista republicana Marjorie Taylor Greene, defensora a ultranza de Trump que logró un escaño en la Cámara de Representantes por el estado de Georgia en las elecciones de noviembre con una agenda calificada de "extremista", está en el centro de una enorme polémica.

Este lunes los demócratas en el Congreso de EE.UU. introdujeron una resolución para que Greene sea expulsada de los diversos comités de los que forma parte tras hacerse públicos mensajes suyos "extremos" publicados en las redes sociales.

La semana pasada salió a la luz un video de 2018 en el que la congresista aparecía acosando e interrogando a David Hogg, un joven activista del control de armas y sobreviviente del tiroteo ocurrido ese año en Parkland, Florida.

Además, los medios estadounidenses informaron que en 2018 y 2018 Greene había mostrado su apoyo a mensajes que pedían "ejecutar" a políticos demócratas como Nancy Pelosi, a la que calificó de "traidora" por acoger "a los enemigos de la patria", así como a agentes del FBI que "trabajaban" contra Donald Trump.

Antes de ser elegida congresista, Greene defendió la teoría de la conspiración QAnon, algunos de cuyos seguidores estuvieron implicados en el asalto al capitolio del pasado 6 de enero y que asegura que existe una red de pedofilia y satanismo infiltrada en el gobierno, el mercado y los medios de comunicación que tenía el objetivo de derrocar a Donald Trump cuando era presidente.

Donald Trump y una pancarta de los seguidores de la teoría de la conspiración QAnon.
Trump cuenta con el apoyo de los seguidores de QAnon.

Inquietud

Pese a que a lo largo de la campaña de cara a las elecciones de noviembre intentó distanciarse de QAnon y ha repetido en varias ocasiones ser contraria al uso de la violencia, su presencia en el Congreso inquieta a los demócratas, sobre todo tras lo sucedido en el Capitolio.

Tanto es así que la legisladora afroestadounidense Cori Bush pidió que la cambiaran de oficina en el Congreso tras denunciar haber sido acusada por Greene.

La congresista republicana, quien se estrenó en su cargo con un proyecto de juicio político contra el presidente Joe Biden, ya ha dicho que no tiene intención de dimitir y ha asegurado que la consideran "una amenaza para el objetivo del socialismo" que busca el Partido Demócrata.

"Vienen por mí porque saben que represento a la gente, no a los políticos. Vienen por mí porque, como el presidente Donald Trump, siempre defenderé los valores conservadores. Quieren echarme porque represento a la gente. Y lo odian absolutamente", dijo en un comunicado.

Marjorie Taylor Greene
Marjorie Taylor Greene se dedicaba a la construcción antes de entrar en política.

La sombra de Trump

Ahora los demócratas quieren que el líder de la minoría republicana en la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, la expulse de los comités de educación y trabajo, y presupuesto por sus posturas radicales. De no ser así, planean que votar una resolución de expulsión de esos comités.

No está claro si McCarthy tomará alguna medida contra su colega, con la que dijo que iba a tener "una conversación" sobre sus mensajes en redes sociales.

Algunos legisladores demócratas temen que la expulsión de Greene siente un precedente que pueda ser utilizado por los republicanos cuando recuperen el control del Congreso para tomar represalias contra congresistas por declaraciones que pudieran haber realizado antes de ser elegidos para su cargo.

Según Anthony Zurcher, corresponsal de la BBC en Washington DC, la estrategia de los republicanos parece ser dejar que la controversia en torno a Greenese desvanezca y que la congresista deje de ser el foco de atención.

Además, según Zurcher, pueden dudar sobre si amonestar a Greene por los comentarios que hizo cuando aún no estaba en política si esta cuenta con el apoyo del expresidente Donald Trump.

Al fin y al cabo, la sombra de Trump se cierne sobre el Partido Republicano, que no parece dispuesto a romper con el expresidente.

En cualquier caso, este lunes, el líder de la minoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, condenó las teorías conspirativas apoyadas por Greene, que calificó de "mentiras alocadas" y "un cáncer para el Partido Republicano".

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