El segundo hijo tiene más probabilidades de cometer un delito o ir a la cárcel

El segundo hijo tiene más probabilidades de cometer un delito | imagen Pixabay

Heredar los libros de tu hermano mayor, su ropa, aguantar sus bromas o terminar ocupando el cuarto más pequeño de la casa son algunas de las características habituales en muchas familias. El lugar que ocupas dentro de tu familia tiene un poderoso impacto durante el desarrollo. Numerosos estudios han confirmado la sorprendente influencia que tiene el orden de nacimiento en la educación de los hijos menores, pero hasta ahora sabíamos muy poco sobre el papel que desempeña en otros ámbitos, como la delincuencia juvenil o los juicios por delitos en adultos.

Un estudio realizado por investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y la Universidad Aarhus en Dinamarca arroja resultados sorprendentes en esta cuestión. Analizando un gran conjunto de datos, procedentes de países y lugares tan diferentes culturalmente como Florida y Dinamarca, los científicos han encontrado importantes similitudes y resultados notablemente consistentes: en familias con dos o más hijos, los varones que nacen en segundo lugar tienen entre un 20% y 40% más de probabilidades de cometer algún delito o de ingresar en el sistema de justicia penal, en comparación con los niños primogénitos.

Trabajos como el realizado en 2013 por el Departamento de Economía de la Universidad de Duke ya apuntaban a que el rendimiento escolar y los problemas de disciplina en las escuelas eran más comunes entre los hermanos pequeños. En este análisis las conclusiones dejaban frases como “Proporcionamos evidencia empírica sólida de que el rendimiento escolar de los niños disminuye con el orden de nacimiento” y apuntaba a algunas de las posibles causas de esta desigualdad señalando que “en ese mismo orden de nacimiento también desciende el rigor de las restricciones disciplinarias de sus padres. Cuando se les pregunta cómo responderán si un niño trajo malas notas a la casa, los padres dicen que serían menos propensos a castigar a sus hijos que nacieron más tarde”.

Efectos del orden de nacimiento en la actividad delictiva en la edad adulta temprana: estimaciones para los segundos nacidos por edad en Dinamarca | Imagen Breining, Doyle, et al.

Las cifras y porcentajes están ahí y los fríos datos no parecen muy discutibles. Ahora, llega el turno de intentar explicar esa desigualdad, que puede llegar a superar el 40% de probabilidad añadida para cometer delitos, ser enjuiciados en el sistema penal o ser encarcelados. La dificultad radica en que existe una enorme lista de razones y mecanismos que podrían aplicarse a estos resultados.

Empezando por el tiempo que los padres dedican a sus hijos menores. La inversión de horas que los padres dedican a la crianza de los primogénitos es mayor que la del resto de los hijos.  Los datos indican que la llegada de un segundo hijo incrementa, por ejemplo, el uso de servicios de guardería, cuya utilización es mayor para los hijos nacidos en segundo lugar, entre los 2 y 4 años, en comparación con los hermanos mayores.

Otra de las causas podría recaer en el llamado “modelo a seguir”. El primogénito encuentra ese modelo a seguir en sus padres, que son adultos y más responsables. Pero los hijos nacidos más tarde poseen dos modelos diferentes, el de sus padres y el de su hermano mayor, un modelo más joven y menos maduro. El primogénito, apenas unos años mayor que el resto de hermanos, se convierte a su vez en un segundo patrón de conducta a imitar.

Las causas para explicar los resultados de este estudio son múltiples y, evidentemente, las hipótesis que se plantean para interpretar estos datos también deberán ser estudiadas y analizadas en posteriores trabajos.

Referencias científicas y más información:

Sanni Breining, Joseph Doyle, David N. Figlio, Krzysztof Karbownik, Jeffrey Roth “Birth Order and Delinquency: Evidence from Denmark and Florida” MIT Sloan 2019, Aarhus University MIT, NBER and SFI, Northwestern University.