El secretario general de la ONU denuncia "crímenes de guerra" en Siria

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, y la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, en la conferencia sobre Siria en Bruselas, el 5 de abril de 2017

El presunto ataque químico que causó más de 70 muertos en una ciudad rebelde del noroeste de Siria demuestra que los "crímenes de guerra siguen" cometiéndose en ese país, afirmó este miércoles el secretario general de la ONU, Antonio Guterres.

"Los horribles acontecimientos de ayer (por el martes) demuestran desgraciadamente que los crímenes de guerra siguen (cometiéndose) en Siria y que el derecho internacional humanitario es violado frecuentemente", dijo Guterres al llegar a Bruselas, donde se celebra una conferencia sobre el conflicto sirio.

Guterres afirmó que la ONU quería pedir cuentas por esos crímenes y que "confiaba en que el Consejo de Seguridad cumpla con su responsabilidad".

Todas las pruebas apuntan a que el presidente Al Asad está detrás del supuesto ataque químico, afirmó el secretario de Exteriores británico, Boris Johnson, este miércoles. "Todas las pruebas que he visto sugieren que fue el régimen de Al Asad... usando armas ilegales contra su propio pueblo", afirmó Johnson a su llegada a la conferencia sobre Siria en Bruselas.

"Es la confirmación de que se trata de un régimen bárbaro que hace imposible a nuestros ojos imaginar que pueda tener la menor autoridad en Siria tras el fin del conflicto", consideró el ministro británico.

La oposición siria fue la primera en acusar al "régimen criminal" del presidente sirio Bashar al Asad de haber perpetrado este ataque con "obús con gas tóxico", acusaciones que niega Damasco.

Al menos 72 personas murieron, entre ellos 20 niños, según un nuevo balance publicado este miércoles por el Observatorio sirio de derechos humanos (OSDH) en este bastión rebelde de la ciudad de Jan Sheijun en la provincia de Idlib.

Rusia, que tiene poder de veto en el Consejo de Seguridad y ha respaldado al presidente sirio, Bashar al Asad, contra los rebeldes, dijo en referencia al presunto ataque que la aviación siria bombardease un "depósito terrorista" donde se almacenaban "sustancias tóxicas" destinadas a combatientes en Irak.

Estados Unidos, Reino Unido y París acusaron también al régimen. Y, para Rusia, la aviación siria bombardeó cerca de Jan Sheijun un "depósito terrorista" donde se almacenaban "sustancias tóxicas" destinadas a combatientes en Irak.

Washington, París y Londres presentaron el martes un proyecto de resolución en el Consejo de Seguridad condenando el ataque químico en Siria y llamando a una investigación completa y rápida. En esa línea, Guterres pidió "una investigación clara", que la ONU pida cuentas y que "el Consejo de Seguridad cumpla con su responsabilidad".

"Espero que se adopte una resolución que condene, pida la verdad, deduzca las responsabilidades, y que no se utilice una vez más el derecho a veto", subrayó el ministro de Exteriores francés, Jean-Marc Ayrault. Moscú y Pekín bloquearon en febrero una resolución imponiendo sanciones al régimen.

La jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, reclamó un "gran esfuerzo" en favor de las conversaciones de paz sobre Siria en Ginebra bajo los auspicios de la ONU. "Hay que unir a la comunidad internacional en las negociaciones", urgió Mogherini.

Este nuevo ataque se produjo cuando en Bruselas comenzaba una conferencia internacional sobre el futuro de Siria tras el conflicto y para realizar el seguimiento de las donaciones internacionales comprometidas hasta el momento.

Según el secretario general de la ONU, "la mayoría del dinero que se comprometió en las sucesivas conferencias sobre ayuda a Siria se abonó realmente". "El problema es que no es suficiente", añadió Guterres.

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