El Rey Felipe VI gusta, pero la monarquía no

El rey Felipe VI junto a la reina Letizia, la princesa Leonor (i) y la infanta Sofía (d) a su llegada al Club Náutico de Palma de Mallorca. EFE

Ya es mala pata que coincida tu mejor momento profesional, con el peor momento del sector, ¿verdad? Pues en esas está Felipe VI. En sus primeros cuatro años de reinado el monarca ha logrado la mejor valoración de la Monarquía desde su restauración alcanzando un 75,3% de popularidad. Superando incluso los guarismos que su padre logró a finales de los 90 en su punto álgido. Así lo dice una encuesta de GAD3 para ABC.

El trabajo demoscópico concluye que un 66% de los españoles valora positivamente el papel del Rey durante la crisis del 1-O y un 54,8 atribuye a ese papel en defensa de la unidad de España los ataques que el Monarca está recibiendo desde el independentismo.

Pero a pesar de ese récord, Felipe VI tiene un futuro más que complicado, porque quien está en horas bajas es la monarquía en general.

Los trapicheos del exduque de Palma -encarcelado en Brieva-, de la infanta Cristina -quien piensa en mudarse al ‘exilio portugués’, y de don Juan Carlos con Corinna han tirado por el suelo la imagen de la Corona en España. Y, ojo a este detalle.

En plena caída libre, un grupo de fieles a los Borbones ha impulsado la I Concentración nacional de monárquicos de España para tratar de levantar los ánimos y restañar el honor de la institución. Se trataba de un acto creado con la única intención de ensalzar las bondades de la Corona y subir los ánimos ante un verano complicado. Pero nadie podía presagiar el resultado. ¿Cuántas personas se acercaron al acto? Poco más de 30 personas.

El fracaso es enorme. Ya no sólo del público en general, sino de los propios monárquicos. Como recoge Emilio J. Martínez en Eldiario.es, la organización confiaba en que acudieran como mínimo 300 o 400 miembros de la Unión Nacional Monárquica de España (UNME), una organización constituida en noviembre de 2016 en Tarragona con el propósito de que la “monarquía de este país sea respetada, admirada y querida por el pueblo español”. Pero allí no se presentó ni el 10% del aforo previsto.

Viendo cómo están los ánimos, en Moncloa no quieren ningún disgusto más, especialmente el día 17 cuando se celebre el aniversario de los tristes atentados de las Ramblas. Es por ello que el equipo de Pedro Sánchez está trabajando para que los actos no puedan ser tildados de ‘políticos’.

Por eso, con la ‘excusa’ de organizar unos homenajes austeros y sencillos pegados a la ciudadanía, desde Moncloa se están planteando que no haya ni siquiera discursos. Ni de la alcaldesa de Barcelona, ni del presidente de la Generalitat, ni del presidente del gobierno, ni del Rey Felipe VI quien, por cierto, “no ha sido invitado”, según ha declarado recientemente el ‘president’ Quim Torra. Lo que haga falta con tal de evitar abucheos y abortar cualquier intento de boicot de los CDR independentistas.

A partir de ahí, puede pasar cualquier cosa. Si el mes acaba con la Corona envuelta en polémicas y los socios del PSOE reclaman mano dura con los supuestos desmanes del Rey emérito, Pedro Sánchez va a tener difícil mantener el blindaje a la Corona del PSOE. Y si esto ocurre, al rey Felipe se le va a presentar un otoño bastante complicado a pesar de haber reventado los registros en la encuesta. Porque el rey Felipe VI parece que gusta, pero la monarquía no.