El refuerzo de los poderes de Erdogan hace temer por el legado de Atatürk

Por Luana Sarmini-Buonaccorsi y Raziye Akkoc
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Una mujer ondea una bandera con el rostro de Mustafa Kemal Ataturk, fundador de la Turquía moderna, el 10 de abril de 2017 en Estambul

Los dos soñaron con construir una Turquía moderna a medida de sus ambiciones, aunque muy distintas en forma y posicionamiento: Atatürk aspiraba a crear una república laica enfocada hacia Occidente; Erdogan desea apuntalar un régimen conservador orientado hacia el mundo arabo-musulmán.

Presidente de Turquía entre 1923 y 1938, Mustafá Kemal Atatürk modernizó el país a marchas forzadas, instaurando una república parlamentaria sobre las cenizas del imperio otomano.

En el poder desde 2003, como primer ministro y luego como presidente, Recep Tayyip Erdogan impulsa un proyecto islamo-conservador y alude con frecuencia a la gloria pasada de la época de los sultanes.

El domingo, los turcos están convocados a pronunciarse en un referéndum sobre una revisión de la Constitución para reforzar las prerrogativas del presidente, un proyecto que sus detractores critican porque otorga demasiado poder a un solo hombre.

Algunos temen incluso que signifique el fin de la república laica fundada por Mustafá Kemal, en un país donde poner en entredicho su legado equivale poco menos que a un delito de lesa majestad.

Con medidas como la autorización del velo en las instituciones públicas y las universidades o el impulso a las escuelas 'imam hatip', Recep Tayyip Erdogan intenta, según sus críticos, islamizar la sociedad.

"Al igual que Atatürk dio forma al paisaje sociopolítico de Turquía, Erdogan quiere transformarla en una sociedad profundamente musulmana", considera Söner Cagaptay, autor del libro 'The new sultan' ('El nuevo sultán'), que ve al actual presidente como "la persona más poderosa en Turquía desde hace un siglo", solo comparable con Atatürk.

- 'Contextos distintos' -

"Si alguien viene y suprime los estándares democráticos, sería ir en contra de lo que esperaba Mustafá Kemal", afirma Kemal Kiliçdaroglu, líder del Partido Democrático del Pueblo (CHP), la formación fundada por Atatürk.

Y sin embargo, a lo largo de la campaña, Erdogan ha invocado a Atatürk para rechazar las críticas.

A la oposición que critica que el mantenimiento de vínculos entre el presidente y su partido, previsto en la reforma constitucional, compromete su imparcialidad, él responde que Atatürk también acumulaba las funciones de jefe de Estado y de partido, concretamente del CHP.

En el punto álgido de la crisis diplomática entre Europa y Turquía tras la prohibición de varios mítines a favor del referéndum, especialmente en Holanda y Alemania, el diario alemán Bild tituló: "Si Atatürk hubiera estado ahí, habría dicho no" al refuerzo de los poderes de Erdogan.

"Lo que queremos hacer, Atatürk ya lo hizo", replicó Erdogan.

Aun así, "no hay que idealizar el sistema bajo Atatürk", considera Jean-François Pérouse, director del Instituto francés de Estudios Anatolinos en Estambul. "El de Mustafá Kemal era un régimen autoritario", añade, advirtiendo de que es difícil comparar porque "los contextos son muy distintos".

- 'Un solo Atatürk' -

En enero, el Ministerio de Educación sometió al público un nuevo programa escolar que retiraría ciertas referencias a Atatürk. Recibió más de 184.000 quejas, la mayoría ligadas a la enseñanza sobre el fundador de la República, informó el diario Hürriyet.

Para Gülsün Bilgehan, diputada CHP y nieta de Ismet Inönü, compañero de armas de Mustafá Kemal y segundo presidente de la República turca, la reacción al nuevo programa escolar evidencia el apego al legado del fundador de la Turquía moderna. Esto demuestra que la sociedad "no acepta que se borre la historia", apunta.

Yusuf Tekin, subsecretario del Ministerio de Educación, debió salir al paso para garantizar que Atatürk seguiría teniendo un lugar importante en el programa escolar.

Para Tansel Cölasan, presidenta de la Asociación del pensamiento kemalista (ADD), el Gobierno quiere utilizar la educación para crear una mentalidad hostil a la república, "borrar los valores de la república como el laicismo, los derechos de las mujeres... suprimer la sabiduría de Atatürk y de Inönü".

"Con certeza, Erdogan tendrá un lugar en la historia como primer ministro y presidente de la República, pero entre tantos", afirma Bilgehan. Por el contrario, "hay un solo Atatürk", sentencia.

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