El rastro perdido de decenas de niñas canadienses llevadas a EEUU para casarlas con polígamos estadounidenses

¿Una red para llevar niñas y adolescentes de Canadá a Estados Unidos para casarlas con hombres mayores, en casos que implican poligamia y abuso sexual de menores de edad? Aunque resulta perturbador, eso habría sucedido durante años y estaría bajo investigación de las autoridades de ambos países, como narra un reportaje de Nate Carlisle publicado en VICE.

La llamada Iglesia Fundamentalista de Jesucristo de los Últimos Días (FLDS por sus siglas en inglés), una secta que se separó de la Iglesia Mormona cuando ésta prohibió la poligamia, ha estado en el foco de una aguda controversia y persecución legal por el hecho de que la FLDS continúa practicando la poligamia, en ocasiones realizando matrimonios entre hombres mayores y mujeres adolescentes, lo que las autoridades consideran abuso sexual contra menores de edad.

Autoridades realizaron en 2008 una redada en Eldorado, Texas, donde la FLDS tenía un enclave donde se practicaba la poligamia. (AP)

Esas prácticas y otros abusos llevaron a prisión a varios líderes de esa secta en Estados Unidos, entre ellos su líder Warren Jeffs, y las autoridades estadounidenses han investigado y procesado otros casos criminales en contra de dirigentes de esa secta, notoria no solo por la poligamia sino también por el aislamiento y la reclusión en  que se encuentran muchos de sus integrantes, sobre todo las mujeres, en comunidades rurales aisladas en varios partes del país, y por prácticas de fraude con subsidios públicos.

Jeffs purga una condena de cadena perpetua más 20 años por dos delitos de ataque sexual contra menores de edad (dos chicas de 12 y 15 años) y se le ha señalado como el impulsor de matrimonios forzados entre hombres mayores, él mismo incluido, y niñas hijas de miembros de la secta que él dirigía. Y además de los cargos por los que se le sentenció también pesan sobre él otras denuncias y alegaciones por abuso sexual contra menores, incluso formuladas por dos de sus hijos.

La Iglesia Mormona (Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días) rechazó desde finales del siglo 19 y principios del 20 la práctica de la poligamia y aunque la FLDS tiene ciertas similitudes doctrinales con ella (de la que se escindió) se trata de entidades completamente diferentes.

Legalmente, tanto la poligamia como los matrimonios con personas de edad menor a la que es legal para casarse son considerados delitos, y también lo serían el organizar o propiciar esos matrimonios con niñas y adolescentes. Por ello, la FLDS está en la mira de la policía y los fiscales en varios estados, una actividad judicial que también, se ha extendido a Canadá.

Como narra Carlisle en VICE, la Real Policía Montada del Canadá (RPMC) investiga lo que sería una operación, realizada durante años como una práctica dentro de la FLDS, de llevar niñas de una comunidad de esa secta en Bountiful, Columbia Británica (Canadá) hasta la sede de la FLDS, en los pueblos contiguos de Colorado City, Arizona, y Hildale, Utah. Las menores habrían sido llevadas a través de la frontera de Canadá y Estados Unidos para casarse y tener sexo con hombres mayores polígamos, que ya tenían varias esposas, entre ellos el propio Warren.

De acuerdo a datos de la organización Stop The Poligamy, señaló Carlisle, al menos 50 niñas canadienses de entre 12 y 17 años fueron llevadas desde Canadá hasta Estados Unidos para ser sujetas a matrimonios poligámicos con hombres mayores entre la década de 1990 y 2006. 

Las autoridades canadienses ya han impuesto cargos por poligamia contra dos obispos de la FLDS en ese país y también a los padres de una menor de Bountiful que, según testimonios e investigaciones de la Real Policía Montada, fue llevada de Canadá a Estados Unidos y entregada a Warren, quien tuvo luego relaciones sexuales con ella y la convirtió en una de sus esposas (se afirma que tenía decenas) aunque ella solo tenía 13 años.

Mujeres integrantes de la Iglesia Fundamentalista de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. (Newsweek)

Es poco lo que se sabe del destino de las decenas de niñas canadienses (y estadounidenses) que habrían sido entregadas en matrimonio poligámico a miembros de la FLDS en Estados Unidos y habrían sido sometidas a abuso sexual por su “esposo”. Pero, como narra Carlisle, por años las autoridades de Canadá y Estados Unidos han seguido su pista, sobre todo tras la intervención  en 2008 del gobierno en el enclave de la FLDS en Eldorado, Texas, en la que se encontró evidencia que sugiere que se practicaba allí el matrimonio poligámico y abuso sexual sistemático de niñas a manos de adultos. 

Varias personas fueron sentenciadas por abuso sexual en procesos que siguieron a la redada en Eldorado, si bien esa operación fue criticada por haber sido originada en una falsa llamada de auxilio y porque se ha afirmado que las autoridades de protección infantil habrían ido demasiado lejos al tomar custodia de cientos de niños que vivían allí.

En todo caso, las condenas a varios miembros de la FLDS por cargos de violación y abuso sexual en Estados Unidos son firmes y las autoridades canadienses llevan también años en su propia batalla legal para sancionar los posibles delitos cometidos por esa secta en Canadá.

Y la búsqueda de las niñas canadienses, hoy mujeres, que fueron entregadas a hombres estadounidenses mayores continúa, aunque con pocos indicios por lo que se ha hecho público recientemente. Una búsqueda que se dificulta, según testimonios recogidos por Carlisle, en el hecho de que muchas de ellas incluso no se considerarían víctimas de un delito, del mismo modo que miembros de esa secta han llegado afirmar que se les persigue por razones religiosas.

Pero eso no significa que el adoctrinamiento severo al que fueron sometidas y su entrega en poligamia antes de la edad legal para casarse sean tolerables. Por el contrario, se trata de uno de los casos de abuso sexual organizado más escandalosos de la historia reciente.

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