El PSOE gana las elecciones autonómicas en Asturias

Aunque sin mayoría absoluta. Cascos, castigado

El PSOE ha dado un vuelco electoral en Asturias gracias a su victoria en las elecciones autonómicas al Principado, aunque sin mayoría absoluta. El candidato socialista, Javier Fernández, ha conseguido mejorar notablemente los resultados del año pasado alcanzado los 16 diputados (uno más que el año pasado) de los 45 a repartir en el Parlamento, con más del 90 % escrutado.

Francisco Álvarez-Cascos, candidato de Foro Asturias y hasta ahora presidente del Principado ha sido el gran perdedor de estos comicios, dejándose 3 diputados, hasta alcanzar los 13.

[Relacionado: Así ha quedado el gráfico completo en Asturias]

La representación en el Parlamento asturiano se completa con la presencia de IU, con cinco diputados (uno más que el año pasado), así como la de UPyD, que entrará en la sala con uno, tal y como anunciaban los sondeos. Los resultados, eso sí, demuestran la baja participación que ya se había vislumbrado durante toda la jornada. En concreto, los datos arrojan solo casi un 56% de votantes, por un escalofriante 44% de abstenciones.

El gobierno de la región queda, de todas maneras, otra vez en el aire, ya que habrá que esperar a los pactos. Además, el PSOE no podrá juntarse con IU, por lo que la llave queda, una vez más, en manos de Cascos, quien podría gobernar si pactara con el PP, que ha logrado 10 diputados, los mismos que en 2010. En este sentido, la presidenta de Castilla La-Mancha y secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, se ha apresurado en Génova a lanzarle un guante al líder de Foro Asturias, asegurando que el PP está dispuesto a "garantizar la gobernabilidad" del centro-derecha en el Principado. Mientras tanto, el ganador, Javier Fernández, ha mandado un mensaje claro, asegurando que el PSOE es el partido "central" de Asturias" porque es "el único que puede gobernar".

Castigado por el electorado
Francisco
Álvarez-Cascos convocó elecciones anticipadas por sorpresa el 30 de enero (las primeras de su historia) solo unos meses después de alzarse con la victoria. La imposibilidad de sacar adelante los presupuestos de la región fue la gota que colmó el vaso de sus malas relaciones tanto con PP como con el PSOE. Ahora, la situación se vuelve a repetir. Está claro que los próximos meses serán claves.

[Más: La afición más polémica de Cascos]

PUBLICIDAD