El presidente ucraniano niega todo acuerdo de beneficio mutuo con Trump

El presidente Volodimir Zelenski, durante una rueda de prensa que dio en una visita a su hómologo lituano, el 27 de noviembre de 2019 en Vilna

El presidente ucraniano negó de nuevo todo acuerdo con su homólogo estadounidense sobre la ayuda militar de Estados Unidos a su país, a pesar de la existencia de testimonios que apuntan en esa dirección, en el marco del procedimiento de destitución de Donald Trump.

"No hablé para nada al presidente estadounidense Trump en esos términos: yo te doy esto, tu me das lo otro", declaró Volodimir Zelenski en una entrevista que aparecerá este lunes en el semanario alemán Der Spiegel y los diarios Time (Estados Unidos), Le Monde (Francia) y Gazeta Wyborcza (Polonia).

Añadió "no comprender" esas acusaciones de chantaje, en el marco del procedimiento de destitución que se desarrolla en Estados Unidos, y "no querer dar la impresión de que somos unos mendigos" en Ucrania.

El escándalo comenzó con una conversación telefónica el pasado 25 de julio, en el transcurso de la cual se sospecha que el magnate republicano chantajeó a Kiev condicionando la reanudación de la ayuda militar al inicio de investigaciones en Ucrania sobre el exvicepresidente estadounidense Joe Biden y su hijo, el cual trabajaba para un grupo de gas ucraniano.

El embajador de Estados Unidos ante la Unión Europea, Gordon Sondland, afirmó sin rodeos que había habido, en efecto, un acuerdo de "toma y daca" según los "deseos del presidente".

Por otra parte, el jefe de Estado ucraniano atenuó en esta entrevista sus esperanzas ante la cumbre sobre Ucrania prevista en París el 9 de diciembre, donde esta previsto que se reúna por primera vez cara a cara con su homólogo ruso Vladimir Putin.

Señaló que el cese del conflicto en el este de Ucrania con los separatistas prorrusos tendrá que discutirse tras varias etapas preliminares.

La primera será sobre un "intercambio de prisioneros" con "plazos razonables", dijo, mencionando también un verdadero alto el fuego y la retirada de todas las fuerzas armadas para poder contemplar la convocatoria de elecciones locales en la zona disputada.

"Si se solucionan estos tres puntos, veremos si todo el mundo quiere poner fin a la guerra", señaló. "En lo que nos atañe, lo deseamos verdaderamente, pero ya veremos si Rusia lo desea de verdad", añadió el jefe de estado.

Se trata también de la primera cumbre desde 2016 con este formato destinado a hacer avanzar el proceso de paz en el este de Ucrania, donde la guerra ha causado más de 13.000 muertos.

Rusia y Ucrania están enemistadas desde la llegada al poder en Kiev de prooccidentales en 2014, la anexión de Crimea por parte de Moscú y una guerra con los separatistas rusos en el este.

No obstante, tras la elección en abril de Zelenski, más favorable a un diálogo que su predecesor, se han efectuado progresos en las relaciones entre Kiev y Moscú.