El PP se queda sin recambios ‘limpios’ para renovar el partido en Valencia

¿Se imaginan que el PP se quedara sin sólo representante en el Ayuntamiento de Valencia? Es decir, que tuviera 0 concejales en la tercera ciudad de España después de haber sido la fuerza más votada en las elecciones municipales de 2015? Sería una pesadilla para Mariano Rajoy. Una imagen que bajo ningún concepto quiere que se produzca, aún a riesgo de que se le acuse de no aplicar mano dura cuando le ha estallado un caso de corrupción en su propia casa. Incluso a riesgo de quedar como un mentiroso cuando hace apenas 96 horas el presidente del PP reconoció en un acto del partido en Castilla y León que a su partido ha podido faltarle diligencia para combatir la corrupción, pero ha dicho que no va a aceptar “de ninguna manera” que se haga “una causa general” contra el partido. “El que no haga lo que es debido, se va”, ha asegurado. Aunque hay matices. 

Porque el PP no tiene previsto suspender de militancia a sus concejales en el Ayuntamiento de Valencia, a pesar de que todos ellos, salvo uno, han sido imputados por el juez en el marco de la ‘operación Taula’ -por un supuesto delito de blanqueo de capitales para financiar ilegalmente el partido-. Y puede hacerlo porque así se lo permite su reglamento interno escrito con una ambigüedad perfecta para estos casos: “El Comité de Derechos y Garantías competente podrá determinar la suspensión de funciones o de militancia, lo que se acordará en función de las circunstancias específicas de cada caso concreto”. Vamos, que aplicarlo o no depende de lo que interese en cada momento.

Y ahora no interesa porque la novedosa decisión del magistrado de investigar el caso en bloque -y de imputador a todos a la vez- hace que el PP pueda perder todo su poder de una tacada. De hecho, el PP está buscando desesperadamente una solución que les permita seguir vivos porque todo lo que se le ocurre hasta la fecha es un suicidio.

  • Cambiar a los concejales imputados y hacer correr el escalafón en la lista electoral no soluciona nada porque en total son 50 las personas investigadas por el juez. Así que cualquier recambio es estéril porque no tienen candidatos 'limpios’ para sustituir a los salpicados por la trama.

  • Y castigar a los concejales imputados para dar una imagen de ética ahora que el PP busca apoyos para investir a Mariano Rajoy como presidente, puede ser aún peor. La sola amenaza de suspender de militancia a los ediles podría hacer que todos ellos decidieran pasarse al Grupo Mixto para no perder sus privilegios, cargos y sueldos. Es decir, que el PP sería la última fuerza en el Consistorio valenciano con un poder testimonial.

Para ganar tiempo, la dirección nacional del PP ha decidido desviar la atención de la opinión pública de los concejales y poner el foco en la cúpula local del partido en Valencia que será disuelta en breve para pasar a estar dirigido por una gestora. Pero el tiempo corre, y el PP tiene 72 horas para sacarse un conejo de la  chistera antes de que pase a ser residual en Valencia.