El PP se arrepiente de haber aplicado el 155

La aplicación del 155 ha provocado importantes movilizaciones en Cataluña. AFP

A día de hoy, 21 de mayo, la aplicación del manido artículo 155 de la Constitución no favorece ni al PP, ni a JuntsXCat, ni a ERC, ni al PSOE, ni al PNV. Los motivos son diversos.

-A JuntsXCat y ERC no le viene bien porque se retrasa su posibilidad de retomar las riendas de las cuentas de la Generalitat que ahora están en manos del Ministerio de Hacienda.

-Al PNV porque no puede disponer del jugoso acuerdo pactado con el Gobierno para la aprobación de los Presupuestos ya que, mientras no se publique el nuevo Govern en el Diari Oficial de la Generalitat, no tiene las manos libres para apoyar a Rajoy.

-Al PSOE, porque los críticos de Sánchez le acusan de apuntalar una alianza que no quiere dialogar con Cataluña.

-Y al PP, porque, además de ver peligrar sus Presupuestos, se está hundiendo en las encuestas.

Ese punto en contra es precisamente el gran punto a favor de Ciudadanos, el gran favorecido por el 155 y que roza nuevas Alcaldías, e incluso la presidencia del Gobierno, según las encuestas. Albert Rivera está en su mejor momento y no quiere dejarlo escapar.

El PP pensaba que esta semana podría retirar el 155. Tragó saliva la pasada semana durante la investidura de un nuevo ‘president’ de la Generalitat, pero hizo de tripas corazón pensando que era un mal menor. Pero todo le ha salido al revés. La decisión de Quim Torra de apostar por una legislatura llena de símbolosanunciando un Govern con ‘consellersencausados por el 1-O– en lugar de política, ha echado por tierra el plan de Rajoy. El gallego se arrepiente de haber impulsado la aplicación del 155 porque ahora no puede retirarlo. No mientras Torra mantenga su apuesta por nombrar ‘consellers’ a políticos encarcelados y/o huidos. Total, que la política española está inmersa en un bucle de difícil salida.

En la práctica, desde el lado de la Generalitat, el hecho de que no se haya publicado el nuevo Govern en el Diari significa que no existe como tal. O lo que es lo mismo, que el ‘president’ de la Generalitat no tiene Ejecutivo.

Y desde el lado del Gobierno de España significa que cuando los ministros que a día de hoy tutelan las competencias de cada área a través de los altos cargos de la Administración catalana quieran informar a su superior… resulta que éste es Quim Torra. Porque él sí ha sido nombrado ‘president’. Y es él quien debe negociar y despachar con los ministros de Rajoy. Obviamente esto no va a ocurrir, pero es el marco teórico instaurado en las últimas horas.

El fallo de cálculo es de Rajoy, porque Torra se lo dijo muy claramente la pasada semana. “Mi voluntad es la de restituir el anterior Govern”, señaló. Y así lo está haciendo. O al menos intentando. ¿Por qué? porque, mientras se lo prohíben jurídicamente, se mantiene la tensión política.