El plan de Trump para Oriente Medio será "histórico", según Netanyahu y Gantz

Por Jonah MANDEL, Guillaume LAVALLÉE
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El presidente estadounidense, Donald Trump, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, con un documento sobre el reconocimiento, por parte de Washington, de la soberanía israelí en el Golán anexionado, el 25 de marzo de 2019 en la Casa Blanca

El plan de paz ideado por la administración Trump para Oriente Medio será "histórico", afirmaron el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y su rival, Benny Gantz, antes de viajar este domingo a Washington para tratar sobre la iniciativa, criticada por los palestinos.

Netanyahu y su principal adversario en las elecciones legislativas del 2 de marzo tienen previsto discutir sobre este proyecto, que será anunciado en las próximas horas según varios informes, el martes en Washington.

Sin embargo, un alto responsable israelí explicó a la AFP que Netanyahu y Trump se reunirán el lunes, el primero de dos encuentros.

"Me reuniré mañana [en Washington] con mi amigo, el presidente estadounidense Donald Trump, quien presentará su 'plan de paz'. Una oportunidad de este tipo solo sucede una vez en la historia y no podemos dejarla pasar", declaró el domingo Netanyahu durante una reunión de su consejo de ministros, horas antes de su partida.

"Desde hace tres años, estoy hablando con el presidente Trump y su equipo de nuestras necesidades en cuestiones de seguridad [...] En todas las conversaciones, me han escuchado atentamente en la Casa Blanca [al tratar] sobre las necesidades existenciales de Israel. Marcho a Washington [...] con la esperanza de que podamos hacer Historia", añadió.

Netanyahu, que según los medios estadounidenses tuvo acceso al proyecto, dijo el sábado por la noche que esperaba un plan "histórico" por parte de Donald Trump, al que calificó como "el amigo más grande que Israel jamás haya tenido".

Estados Unidos presentó en junio las grandes líneas económicas de su plan, que prevé unos 50.000 millones de dólares en inversiones internacionales en los Territorios palestinos y los países árabes vecinos en un plazo de diez años. Los detalles concretos de la iniciativa y su eventual faceta política, en cambio, todavía no se conocen.

- ¿Todavía secreto? -

Benny Gantz, jefe de la oposición israelí y exjefe del ejército de Israel, también visitará Washington para participar en las conversaciones, a las que los palestinos aseguran que no fueron invitados.

"He mantenido numerosos encuentros y discusiones sobre el 'plan de paz' con los consejeros del presidente, responsables de la Casa Blanca y mi amigo el embajador [estadounidense en Jerusalén] David Friedman. El contenido del plan, así como sus detalles, seguirán siendo secretos por el momento" declaró el sábado Benny Gantz en Tel Aviv.

"De todas formas ya les puedo informar que el 'plan de paz' (...) marcará la historia como un jalón importante que permitirá a diferentes actores de Oriente Medio avanzar, con un acuerdo regional histórico", añadió Gantz, que se reunirá con Trump el lunes.

Gantz, jefe del partido Azul-Blanco señaló no obstante que el martes regresará a Jerusalén para participar en las primeras discusiones de un comité parlamentario que deberá pronunciarse sobre la petición de inmunidad de Benjamin Netanyahu, acusado de corrupción en varios casos, un asunto clave para la supervivencia política del primer ministro.

- Rechazo de los palestinos -

Pero, en la parte palestina, la iniciativa de Trump no se percibió del mismo modo. "'El acuerdo del siglo' que el presidente Trump podría anunciar ya está muerto", consideró el portavoz del presidente palestino Mahmud Abas.

"Rechazamos totalmente lo que la administración Trump ha hecho hasta ahora [...]. Nuestra posición está clara: Israel debe poner fin a la ocupación de las tierras palestinas en vigor desde 1967", subrayó el portavoz, Nabil Abu Rudeina.

La colonización de Cisjordania ocupada y de Jerusalén Este por parte de Israel, iniciada en 1967, se aceleró en los últimos años bajo el impulso de Netanyahu y su aliado en Washington quien, además, reconoció a Jerusalén como capital de Israel.

El proyecto estadounidense también se topó con el rechazo del movimiento islamista Hamas, que gobierna en la Franja de Gaza, un enclave palestino de dos millones de habitantes separado geográficamente de Cisjordania, donde gobierna Mahmud Abas.

En este contexto, algunos analistas consideran que el plan estadounidense podría atizar el conflicto palestino-israelí en lugar de resolverlo, y plantearon sus dudas sobre si la comunidad internacional apoyará el proyecto o no.