El otro barco con más de 900 inmigrantes que sí va a poder desembarcar en Italia

El conflicto por el caso Aquarius aún no se ha resuelto, pero la actividad en el Mediterráneo continúa. Tras la polémica decisión de las autoridades italianas de no permitir al barco de SOS Mediterranée desembarcar en ningún puerto con los más de 600 inmigrantes rescatados en el mar, ahora una nueva embarcación se dirige a Sicilia, concretamente a Catania con 937 personas a las que se ha salvado de las aguas. La única diferencia es que este buque sí va a poder dejar a sus pasajeros y no va a haber ningún tipo de controversia.

Son dos casos totalmente paralelos en los que solamente cambia una cosa: quién ha hecho el rescate. El Aquarius es el barco de una ONG, mientras que el Diciotti es una patrullera de la Guardia Costera italiana. La primera todavía no ha entrado en aguas territoriales italianas (12 millas de la costa), por lo que las autoridades del país pueden rechazar a la embarcación (aunque el Código de la Navegación exige intervenir en caso de emergencia).

Un rescate del Diciotti en 2017 (REUTERS).

La segunda ha trabajado en coordinación con la misión europea de lucha contra el tráfico de seres humanos y el rescate ha sido posible mediante siete operaciones de socorro en los últimos días coordinadas por la Central Operativa de la Guardia Costera. Dicho en otras palabras, mientras que el del Aquarius es un rescate de una organización no gubernamental, el del Diciotti es un rescate directo de la propia Italia.

Dos casos semejantes que deberían ser resueltos de la misma manera y que haciéndolo distinto plantea una serie de interrogantes. ¿Solo se pueden salvar los inmigrantes que tengan ‘la suerte’ de ser encontrados en el mar por la Guardia Costera? ¿El destino reservado para los 600 inmigrantes del Aquarius era ahogarse en el mar?

El Aquarius con más de 600 inmigrantes a bordo (REUTERS).

Aún no se conoce a qué hora el Diciotti llegará al puerto de Catania, pero sí se sabe que además de los 937 inmigrantes también hay dos cadáveres recuperados. Mientras tanto, a apenas 35 millas de la costa italiana, el Aquarius se prepara para hacer un viaje de entre tres y cuatro días para llegar al puerto de Valencia, ciudad que parece que finalmente va a acoger a estas personas después de la decisión del gobierno de un Pedro Sánchez que ha demostrado mucha más humanidad y solidaridad que el italiano.