El mercado de lujo de segunda mano en China: los 'millennials on fire'

Pilar García de la Granja
·Periodista
·2 min de lectura
(Photo: Getty Images)
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Si hay un país en el que el mundo del lujo es una locura, ese es China. Desde hace algo más de una década, las principales marcas del sector empezaron su política de estratificación de ventas para poder alcanzar a todos los espectros con capacidad adquisitiva, y lo han conseguido.

La pandemia de la covid-19 ha cambiado muchas cosas. Entre otras, ha disparado la venta online (en parte por el cierre de muchas tiendas físicas), pero sobre todo ha lanzado la moda del lujo second hand, la compra de productos de marca de segunda mano, entre los más jóvenes.

Los portales que se dedicaban a la venta de artículos de lujo de segundo mano habían proliferado en todo el mundo en los últimos años. El líder en el sector se llama Plum, y es similar a las occidentales The RealReal o Vestiaire Collective. Sus principales clientas, al igual que en Europa o en Estados Unidos, son mujeres millennials, con poder adquisitivo medio y que viven en ciudades de mediano tamaño o en zonas rurales de China donde las tiendas de súper lujo como LVMH, Hermés o Prada no están presentes.

China, según los expertos, no era país de productos de segunda mano -se podría pensar que más bien era de falsificaciones-. Pero lo cierto, es que los consumidores chinos tradicionalmente han rechazado los productos de segunda mano. Esta tendencia ha cambiado en los últimos años, sobre todo entre los más jóvenes. Buscan, como el resto del mundo, productos más asequibles al tiempo que tienen conciencia medioambiental.

La agencia de noticias Reuters publicaba hace unas semanas un informe de la Universidad de Economía y Negocios Internacionales de China e Isheyipai en el que se estima que las ventas de productos de segunda mano representan solo el 5% del mercado de lujo, en comparación con el 28% en Japón o e...

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.