El intento de Trump de robar las elecciones es cómico y estúpido, pero muy peligroso

Paul Blumenthal
·Reporter, HuffPost
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El todavía presidente de Estados Unidos, Donald Trump.  (Photo: AP PHOTO/EVAN VUCCI)
El todavía presidente de Estados Unidos, Donald Trump. (Photo: AP PHOTO/EVAN VUCCI)

Es frecuente ver al todavía presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, implicado en escándalos tan estúpidos como cómicos. Por eso no es ninguna sorpresa que siga basándose en argumentos racistas y estúpidos para asegurar que le han robado unas elecciones que ha perdido por 82 escaños y 5,8 millones de votos.

Para empezar, Trump dejó claro con antelación todo lo que planeaba hacer si perdía, igual que el típico villano de cine explicando su maléfico plan. Estaba claro que si perdía, iba a declarar ilegítimos los votos por correo y entorpecer la certificación de los resultados. El objetivo: conseguir que los estados gobernados por republicanos le dieran sus escaños. Legal o no, le dio igual.

Una a una, todas las demandas que ha presentado Trump han sido desestimadas y, para su vergüenza, los propios abogados de Trump aseguran que no tienen pruebas de fraude. Los propios políticos estatales de su partido ya han afirmado que no van a darle los escaños a Trump y los principales bufetes de abogados se han negado a representarle en su intento de debilitar la democracia. Por este motivo, el exalcalde de Nueva York, Rudy Giuliani, tuvo que dejarlo todo para convertirse en su abogado personal.

Giuliani, aparte de repetir las mentiras de Trump como un títere y de mostrar una evidente incapacidad para entender las prácticas legales más básicas, tampoco conoce el significado de “opaco”.

“No estoy seguro de lo que significa opaco. Probablemente significa que deja ver”.

“Significa que no deja ver”, le corrigió el magistrado Matthew Brann.

Resulta muy sencillo reírse de un exalcalde que se ha dejado engañar para aparecer ridiculizado con una mano en los calzoncillos en la última película de...

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.