El heroísmo y las lágrimas del soldado que salvó a varios niños en el tiroteo de El Paso

El soldado estadounidense Glendon Oakley regresó de prestar servicio en Kuwait, donde no llegó a participar en combate, a una zona de horror dentro de Estados Unidos: la tienda Wal-mart en El Paso, Texas, durante el letal tiroteo que dejó al menos 22 muertos y una veintena de heridos.

Pero fue su entrenamiento militar y su valerosa actuación lo que le dio a Oakley la estatura de héroe: luego de que un sujeto irrumpió con un arma de alto poder y desató un letal tiroteo en ese establecimiento comercial, Oakley decidió acudir al lugar y logró salvar a varios niños que se encontraban en la tienda en ese momento fatídico.

El soldado de primera Glendon Oakley salvó a varios niños durante el tiroteo en un Wal-mart en El Paso, Texas. Con lágrimas en los ojos pidió no centrar la atención en él sino en las víctimas y sus familias. (Captura de video YouTube/ABC News)

Lo atroz de esos sucesos le causó ruda impresión, y la muerte trágica de tantos inocentes lo movió a las lágrimas, pero él prefiere no recibir atención ni hablar mucho más del asunto. Cuenta que haber salvado vidas le basta, y le duelen las que no tuvo oportunidad de salvar.

Oakley, de 22 años, se encuentra asignado a la Primera División Blindada del Ejército de Estados Unidos, en el área de logística, con base en Fort Bliss, Texas, y el sábado pasado realizaba compras de ropa en el centro comercial Cielo Vista, en El Paso.

De repente, de acuerdo al relato de la televisora local KFOX 14, un niño entró corriendo a la tienda y les dijo que había un tiroteo en el Wal-mart contiguo.

El soldado dijo que al principio nadie lo creyó, pero al poco tiempo comenzaron a escucharse disparos.

“Acababa de escuchar dos disparos cuando una gran cantidad de gente comenzó a correr y gritar”, dijo Oakley de acuerdo a CNN.

Un altar colocado frente al Wal-mart en El Paso, Texas, donde el pasado sábado 3 de agosto se cometió un tiroteo masivo, considerado un acto de terrorismo interno, que dejó al menos 22 muertos y una veintena de heridos. (Lola Gomez/Austin American-Statesman via AP)

Oakley sacó entonces el arma que portaba, una Glock 9 mm para la que cuenta con licencia, de acuerdo al portal Task & Purpose, y buscó cubrirse, pero luego decidió dejar esa tienda y correr hacia afuera, al estacionamiento contiguo al Wal-mart, de acuerdo a la televisora NBC News.

Oakley avanzó en “modo de combate”, de acuerdo a relatos de los medios, pero cuando llegó al Wal-mart vio que había gran cantidad de niños corriendo sin ton ni son, y decidió enfocarse en ellos. Sujetó a tantos como pudo y corrió con ellos a cuestas para alejarlos del peligro.

“Algunos de ellos saltaban para zafarse de mí. Yo no pude hacer mucho por ellos, pero a los que pude mantener me aseguré de llevarlos de modo seguro a donde teníamos que ir”, dijo el soldado a KFOX14.

El soldado recordó que en ese momento “temí por mi vida” a pesar de su entrenamiento del ejército, de acuerdo a Task & Purpose.

Oakley llevó a tantos niños como pudo hasta un lugar donde se encontraban oficiales de policía, quienes al principio le hicieron el alto cuando lo vieron armado, pero luego él se identificó como militar y lo dejaron pasar.

Interrogado desespués sobre por qué decidió actuar dijo que “eso es para lo que yo fui entrenado. Es lo que el ejército me ha enseñado a hacer”, según la televisora ABC News.

El militar añadió que se enfocó solo en salvar a los niños: “entiendo que fue heroico y que soy visto como un héroe por ello, pero eso no fue la razón para mí”.

Se dolió por los niños y sus familias que no fue capaz de rescatar y pidió que la atención no se concentre en él, sino en las víctimas y en sus familias, en El Paso, en Dayton, Ohio (donde el domingo pasado se desató otro letal tiroteo masivo) y en otros lugares afectados por la violencia armada en Estados Unidos.

Oakley no ha querido dar detalles de lo que vio en ese Wal-mart de El Paso, pero sí aclaró que fue “la peor cosa” que ha visto en su vida. Y tras su acto heroico, lo que Oakley desea es en realidad el olvido: “no quiero hablar de lo que pasó allí porque solo quiero olvidarlo. Solo quiero concentrarme en las personas que perdieron a seres queridos… Ya estoy sufriendo por esto. No quiero continuar sufriendo por ello”, dijo a ABC News.

El tiroteo de El Paso ha sido considerado un caso de terrorismo interno, con un saldo de al menos 22 muertos y numerosos heridos. Pero esa cuenta podría haber sido más grande sin la intervención de Oakley y de otros que en ese terrible momento optaron por lanzarse a salvar inocentes.