El gran problema del bitcoin que acabo de descubrir

En octubre compré una fracción de un bitcoin (sigue aquí su cotización) y desde entonces mi pequeña inversión se ha revalorizado alrededor de un 150%. Sin embargo, si quisiera cobrarlo, podría tener un problema porque todo parece indicar que no es tan fácil venderlo.

Compré mi bitcoin a través de Coinbase, la plataforma más popular para comerciar tanto con bitcoin como con otras dos criptomonedas, ether y litecoin (aquí puedes ver sus precios actuales). Ahí es donde está mi bitcoin, por lo que considero que es lo mismo comprar un fondo mutualista o unos fondos de inversión en Vanguard o Fidelity, quienes se encargarían del mantenimiento de las acciones y la cuenta.

Sin embargo, la compraventa frenética de bitcoin que se ha producido durante las últimas semanas ha provocado interrupciones repetidas en Coinbase debido a que los servidores de la empresa se han sobrecargado. En realidad, no quiero vender mi bitcoin ahora mismo, pero me pregunto qué pasaría si quisiera hacerlo.

Como prueba, intenté emitir una orden de venta por valor de 10 dólares de bitcoin. Este fue el mensaje que obtuve:

Fuente: Coinbase

Lo intenté de nuevo una hora más tarde, y en esa ocasión Coinbase sí me aprobó la orden: pude vender 10 dólares de bitcoins. Sin embargo, a lo largo de las últimas semanas ha habido ocasiones en las que ni siquiera he podido acceder a mi cuenta pues parecía que el sitio web completo estaba offline. Esas caídas del sitio web de Coinbase han ocurrido esporádicamente, al menos durante los días de comercio más intenso desde 2015.

Coinbase ha catalogado sus problemas técnicos como “fallas menores en el servicio” causadas por un “tráfico elevado”. Y su sitio web dice que la compañía cuenta con un seguro para proteger todos los depósitos de los clientes, en su totalidad. Otro popular sitio de intercambio, Kraken, ha sufrido interrupciones similares.

Fuente: Coinbase

Estos problemas se están produciendo en medio de una semana vertiginosa para el bitcoin, cuyo precio ha subido un 82% durante los últimos siete días y más de un 2.200% en el último año. Últimamente ha alcanzado una volatilidad tal que mientras lees este artículo, cualquier cambio en los precios al que haga referencia habrá quedado obsoleto.

Esos enormes aumentos de precios están atrayendo a inversores voraces que esperan obtener un pedazo del pastel, con una demanda en aumento que, a su vez, alzará los precios aún más. Sin embargo, si hay compradores es necesario que existan vendedores, y los mercados financieros normales dependen por completo de la capacidad de realizar transacciones rápidamente a precios conocidos, sin importar cuán volátiles sean los mismos. La mayoría de los mercados financieros tienen “interruptores automáticos” y otros mecanismos para frenar el comercio desbocado, aunque solo funcionan durante un tiempo. Los compradores y vendedores deben poder realizar transacciones con la menor interferencia posible, sin importar cuan bajo o alto sea el precio.

Ese no es el caso con bitcoin, que se lanzó en 2009 y cuyo valor había ido aumentando gradualmente hasta este año, cuando se produjeron dramáticas oleadas de valor que atrajeron la atención de muchos inversores. La inmadura infraestructura que todavía respalda al bitcoin es aún una de las razones por las que sigue siendo una inversión arriesgada, con fluctuaciones de precios volátiles.

El 7 de diciembre, por ejemplo, varias bolsas cotizaron el bitcoin a precios que variaron en más de 2.000 dólares, desde un mínimo de 15.592 hasta un máximo de 18.259 dólares, todo al mismo tiempo. En los mercados financieros consolidados, pueden producirse discrepancias muy pequeñas en los precios que se cotizan simultáneamente en varios intercambios, pero nunca han llegado a alcanzar el 15% del valor total de una acción.

El bitcoin no tiene liquidez

En los mercados consolidados, los operadores aprovecharían inmediatamente las grandes variaciones de precios para comprar al precio más bajo y vender al precio más alto, normalmente en cuestión de segundos. Los ordenadores pueden hacerlo incluso de manera automática. Sin embargo, la liquidez limitada del bitcoin en el mercado no permite hacer este tipo de operaciones, al menos no por ahora. En parte, se debe a la dificultad que tienen los titulares del bitcoin para vender cuando el precio del mercado aumenta. Pero el hecho de que no puedas vender cuando el precio está subiendo ni siquiera es un gran problema. Solo tendrás que esperar hasta que los mercados se tranquilicen y puedas hacer un pedido, en ese momento es probable que el precio sea aún mayor. En cambio, podrías tener un gran problema si no puedes vender cuando el precio está bajando ya que agravaría las pérdidas, intensificaría la presión de venta y arruinaría la confianza en la criptomoneda. Si quieres vender a 10.000 dólares pero no puedes cursar la orden hasta que el precio baje a 8.000 dólares, esa demora te costará 2.000 dólares, lo cual representa un 20%, o una pérdida parecida en cualquier precio que sea inferior a los 10.000 dólares que habrías podido obtener. A medida que se alimentan los rumores de que los pedidos de venta no se están completando, es probable que más personas envíen órdenes de venta de manera preventiva, con la esperanza de ponerse en cola mientras puedan.

Podríamos vivir un escenario equivalente al de la corrida bancario, en cuyo caso habría más clientes intentando sacar su dinero de lo que Coinbase o cualquier otra plataforma de intercambio podría manejar. Las corridas bancarias comienzan como un pánico psicológico, lo que significa que aunque Coinbase tuviese los activos disponibles para satisfacer todas las solicitudes, los problemas técnicos que impiden esas transacciones podrían asustar a los consumidores tanto como si su dinero realmente se hubiera desvanecido. Cuando se desploma la confianza, todos quieren tener sus activos en mano, en vez de confiar en el sistema. Eso arruina el mercado. Esa es una de las maneras en las que podría terminar explotando la burbuja del bitcoin.

La naturaleza arriesgada del bitcoin

El bitcoin no es un producto financiero común y corriente, sino uno nuevo que encierra un gran riesgo. Cualquiera que invierta en esta criptomoneda debe estar preparado para sufrir las interrupciones de las plataformas y correr otros riesgos. Nadie debe pensar que puede vender bitcoins con urgencia porque necesita efectivo. Si no tienes un fondo de emergencia, entonces deberías crear uno antes de arriesgar tu dinero comprando bitcoins, cuyo valor podría hundirse en cualquier momento.

Muchos de los patrocinadores de bitcoins también creen, o al menos esperan, que la criptomoneda se convierta en un instrumento financiero convencional, similar al oro o las materias primas. Para que eso suceda, debe mejorar la liquidez y las interrupciones en el comercio deben ser cada vez más raras, sin importar cuanto varíen las transacciones.

Por ahora, existen formas de intercambiar bitcoin sin depender de una plataforma como Coinbase. Por ejemplo, puedes descargar tu bitcoin, que es básicamente una cadena de código de software única, en un dispositivo similar a un disco duro, e intercambiarlo físicamente con inversores locales. Obviamente, es una acción engorrosa y arriesgada ya que, si pierdes tu dispositivo o te lo roban, tu bitcoin desaparecerá. Las personas que han hecho una pequeña inversión no necesitan llegar a ese extremo, a menos que desconfíes profundamente de los intercambios para proteger tu inversión.

Yo compré mi pequeño bitcoin siendo totalmente consciente de que su valor podría caer y el dinero se volatilizaría. También estaba dispuesto a arriesgar un poco de dinero porque sabía que al tener un interés directo, aprendería más sobre el bitcoin. Por tanto, no debería llegar un momento en el que necesite vender con urgencia. Sin embargo, también me gustaría que los intercambios que se realizan con mi moneda sean una operación profesional que se acerque más a los estándares del mercado financiero. Al parecer, todos en bitcoinland aún estamos aprendiendo.

Video: ¿Por qué el precio del bitcoin varía tanto? (en inglés)

Rick Newman