El gobierno chino lanza una gran campaa de propaganda contra el coronavirus

Por Patrick BAERT
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Un limpiador con mascarilla y gafas protectoras, el 11 de febrero de 2020 en una calle de Pekn

Tras haber tardado en reaccionar, el gobierno chino lanz un gran campaa de propaganda contra el nuevo coronavirus, con mensajes y eslganes en las calles para movilizar a los miles de millones de chinos aterrorizados por el nuevo coronavirus.

Desde hace ms de dos semanas, el gigante asitico de 1.400 millones de habitantes est paralizado por el nuevo coronavirus que infect a ms de mil personas y contamin a 42.000.

El brote apareci en diciembre en la ciudad de Wuhan, la capital de la provincia de Hubei, en el centro del pas.

A pesar de que es el porcentaje de contaminacin es pequeo (0,0026%) en relacin a la poblacin total de China, muchos estn preocupados, como Zhao Yiling, una ama de casa de 57 aos que no ha salido de su apartamento en Pekn desde el 23 de enero.

"Estoy aterrorizada", dice la mujer, que asegura seguir las instrucciones del comit de su barrio y del Partido Comunista Chino. "El comit dijo que hay que ser paciente y no salir, por eso no salgo, obedezco", explica.

En la entrada de la residencia donde vive hay grandes banderolas con mensajes con letras blancas y fondo rojo para luchar contra la epidemia.

"Detectar, alertar, aislar y tratar lo antes posible", dice una de ellas.

En la radio y la televisin, se repiten los mismos mensajes: "No salgan, no abran las ventana, lvense bien las manos, usen mscara", repiten los medios oficiales, que declararon una "guerra popular" contra la epidemia.

"Alcemos la bandera de Partido frente a la epidemia", reza otro eslgan en Zhejiang, una provincia del este del pas muy afectada por el virus.

En Hubei, los mensajes son amenazadores contra los posibles contagiados. "Los que no declaran su fiebre son enemigos", dice una banderola en un edificio en Yunmeng, un distrito de Hubei.

En este mismo distrito, puesto en cuarentena, otro mensaje busca infundir miedo: "Visitarse es matarse unos a otros. Reunirse es correr hacia el suicidio".

- Sospechosos -

Los habitantes de Hubei se han convertido en sospechosos. En Pekn, la seora Zhao explica que en su barrio detectaron un coche con matrcula de Hubei. "Todo el mundo est buscando al propietario", explica. "Hay pnico, ni nos atrevemos a salir a comer".

Muchos no quieren tomar riesgos, sobre todo las personas mayores, ms vulnerables en caso de infeccin. Las calles y parques donde se renen para hablar, bailar y hacer gimnasia o jugar a cartas estn ahora vacos.

En una gran residencia del noroeste de Pekn, la seora Zhu, de 84 aos, se niega a que le traigan comida a su casa y pide que se la dejen en la puerta.

"No podemos visitar a los vecinos", dice esta exresponsable del partido, que asegura tener provisiones suficientes. "Podemos aguantar un mes", dice.

El rgimen comunista est adems bajo presin desde la muerte el viernes de un mdico en Wuhan, la ciudad epicentro de la epidemia.

El doctor Li Wenliang, que muri por el coronavirus, haba sido convocado por la polica en diciembre por ser unos de los primeros en advertir de la propagacin, y fue acusado de "propagar rumores".

Los dirigente chinos "se sienten un poco culpables de haber reaccionado tan lentamente al principio y ahora reaccionan exageradamente", apunta el sinlogo Jean-Pierre Cabestan, de la universidad bautista de Hong Kong.

Segn l, la "gran campaa de movilizacin" en curso quiere demostrar que "el presidente Xi Jinping y el Partido estn movilizados" para que la gente aplique las normas de prudencia y para "controlar la informacin".

A pesar de la psicosis, algunos se resisten a cumplir las normas.

"El comit del barrio vino a decirme que tena que cerrar pero me negu", dice un hombre que lleva junto a su mujer un restaurante en Pekn, el ltimo abierto en su calle, y que no quiere dar su nombre por miedo a represalias.

"Prestamos atencin con la cocina, todo es muy limpio. Cerrar no cambara nada", afirma sin llevar mscara, en su restaurante vaco.