El ejército turco se despliega en la provincia rebelde siria de Idlib

Por Gokan GUNES con Luana SARMINI-BUONACCORSI en Ankara
Vehículos militares turcos junto a una base al otro lado de la frontera siria, vistos desde Atme, en la provincia de Idlib, el 11 de octubre de 2017

El ejército turco desplegó decenas de soldados y vehículos blindados en la norteña provincia siria de Idlib, para instaurar una zona de distensión que ponga fin a los combates en esta región controlada por los yihadistas.

Este despliegue de Ankara parece que también tiene como objetivo impedir la expansión en el norte de siria de milicias kurdas apoyadas por Estados Unidos en la lucha contra los yihadistas, pero consideradas por Turquía como grupos "terroristas".

"El 12 de octubre, empezamos las obras de instalación de los puestos de observación", afirmó el Estado Mayor turco en un comunicado. Según la prensa turca, un convoy militar con blindados llegó el jueves por la noche a la provincia de Idlib.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, confirmó poco después la entrada en Siria de "nuestras fuerzas armadas, con el ejército sirio libre", nombre dado por Ankara a una facción rebelde.

Esta operación se produce en medio de una clara mejora en las relaciones entre Turquía, que apoya a los rebeldes, y Rusia, aliado del régimen sirio, que negociaron con Irán un acuerdo en Astaná, capital de Kazajistán, que prevé cuatro zonas de distensión, una de ellas en Idlib.

El 8 de octubre, el ejército turco lanzó operaciones de reconocimiento para establecer la zona de distensión en Idlib y, según el mismo ejército, se están llevando a cabo "siguiendo las normas de intervención negociadas en Astaná".

Según el periódico Hürriyet, una treintena de vehículos blindados que transportan a un centenar de soldados turcos, entre ellos miembros de las fuerzas especiales, cruzaron la frontera por la noche y llegaron a Idlib la noche del jueves al viernes.

El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH) había anunciado el jueves por la noche la entrada de las fuerzas turcas en la provincia de Idlib, con vistas a un "despliegue" en el noroeste de Siria.

- Parar a los kurdos -

Según los medios turcos, el acuerdo negociado en Astaná prevé la instalación por Turquía de 14 puestos de observación en los que serán desplegados hasta 500 soldados en total, en la provincia de Idlib.

Erdogan ya había anunciado la semana pasada el lanzamiento de una nueva operación en Idlib, provincia en gran parte controlada por Tahrir al Sham, una coalición yihadista integrada esencialmente por la antigua rama de Al Qaida en el país.

Pero a medida que la guerra en Siria se eterniza, Turquía parece más preocupada por los actividades de las milicias kurdas YPG -brazo armado del PYD, los nacionalistas kurdos sirios- en el norte del país.

Uno de los objetivos de este despliegue turco parece ser el de disuadir de cualquier veleidad expansiva a las YPG. Estas milicias recibe el apoyo de Estados Unidos para combatir al grupo Estado Islámico (EI). Sin embargo Turquía considera a estos grupos kurdos como la extensión en Siria de los separatistas kurdos del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), que Ankara combate desde 1984 en el sudeste del país.

Turquía lanzó el año pasado una gran ofensiva en el norte de Siria, cuyo objetivo era a la vez el grupo EI y las YPG.

La guerra en Siria ha causado más de 330.000 muertos y millones de desplazados y refugiados desde su estallido en 2011.

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