El documento de disputa que en la Edad Media exoneraba a quien lo cursaba en caso de asesinar a su contendiente

Algunos eran los países europeos en los que, durante la Edad Media, en los que las autoridades consentían que en caso de una disputa o mal entendido entre dos personas éstos pudieran solventar sus problemas a base de agredirse y atacar sus correspondientes propiedades y en caso de que una de las partes en litigio muriese el otro no sería apresado ni acusado de asesinato.

Carta de disputa (Fehdebrief) fechada el 22 de mayo de 1389 (imagen vía Wikimedia commons)

Dicho documento, conocido como ‘carta de disputa’ (en inglés ‘Feud  letter’ y en alemán ‘Fehdebrief’) tenía unas especificaciones muy concretas para poder ser dado como válido: ser enviado con tres días de antelación a la fecha en la que empezaría la anunciada pelea, no involucrar a ninguna persona inocente que nada tuviese que ver con dicha disputa y la prohibición explícita de ejercer algún tipo de ataque dentro de una iglesia ni en el edificio de un tribunal (incluyendo el camino tanto de ida como de vuelta a estos) e incluso ni dentro del propio hogar. Respetando estas normas, todo lo demás era válido.

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Y es curioso cómo entre las normas estaba la prohibición de dañar a personas inocentes y atacar dentro del hogar pero, sin embargo, sí que se podía arrasar con todos los bienes ue el contrincante poseía (incluyendo las casas, tierras…), por lo que eran numerosas las ocasiones en las que, de manera indirecta, se perjudicaba gravemente los intereses de quienes nada tenían que ver en dicha disputa (esposa, hijos, padres…).

La carta de disputa solía expedirse cuando surgía alguna adversidad entre dos personas, normalmente por asuntos comerciales en los que una de las partes se sentía engañado, estafado u ofendido.

Cabe destacar que no siempre se hacía uso de esa carta de disputa y la mayoría de ocasiones se intentaba arreglar por la vía de los tribunales e incluso de los duelos a vida o muerte.

Pero no todas las personas estaban dispuestas a recurrir a retarse con alguien (que solía hacerse en caliente y/o momento de la ofensa), prefiriendo el dejar enfriar las cosas, planear una buena venganza y ponerla en marcha al cabo del tiempo, presentando a la parte contraria y autoridades la mencionada carta de disputa y, al cabo de tres día comenzar la ofensiva.

Hay casos en los que algunas personas habían tenido que recurrir a ello después de poner en manos de la justicia su caso (por ejemplo el haber sido estafados en una compra-venta o por la disputa de unas lindes de unos terrenos) y al no haber obtenido una sentencia favorable o justa para ellos, optaban por declarar la guerra a la parte contraria (que incluso podía ser a varias personas a la vez).

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Incluso consta alguna declaración formal de guerra realizada por el singular método de la carta de disputa, entre ellas la realizada, en 1444, por parte de la ciudadanía de la población alemana de Soest (ubicada en el actual Estado de Renania del Norte-Westfalia) contra el arzobispo de Colonia, Dietrich von Moers, al quien indicaron que no aceptaban como gobernante y preferían al Duque de Cleves-Mark, Johann I. Un enfrentamiento que duró cinco años (1449) hasta la renuncia del arzobispo.

Otro caso del que hay constancia es el que le sucedió al alemán Hans Kohlhase en el siglo XVI. Se dedicaba al comercio de caballos y en 1532, mientras se dirigía a una feria en Leizpig fue asaltado por los hombres del noble sajón, Günter von Zaschwitz, quienes lo identificaron como un delincuente y se quedaron con los equinos que llevaba consigo para comercializar creyendo que los había robado.

Los animales quedaron al cuidado del noble quien exigió a Kohlhase el pago de los gastos de manutención de los caballos durante los días que estuvieron en su poder. Éste se negó e interpuso una demanda ante las autoridades locales, quienes dieron la razón a von Zaschwitz.

El comerciante recuperó sus caballos y juró vengarse de lo sucedido, emitiendo una carta de disputa en contra del noble sajón y las autoridades que le habían dado la razón a éste. Durante los siguientes años estuvo atacando intereses de toda Sajonia, llegando a crear una de la banda de criminales más importantes y temerarias de la época. En 1540 fue apresado junto a algunos de sus socios y torturado hasta la muerte.

Fuente de la imagen: Wikimedia commons

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