El día que en Estados Unidos se abolió la Ley Seca

Fin de la Ley Seca en la portada del Daily Mirror (Tumblr)

El 5 de diciembre de 1933, después de casi 14 años de prohibición absoluta de venta, importación y fabricación (y por tanto el consumo) de bebidas alcohólicas en todo el territorio estadounidense, entraba en vigor la Vigesimoprimera Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos por la cual dejaba de aplicarse la Ley Volstead con la que se había regulado dicha prohibición desde enero de 1920.

Fue una década y media en la que lo que pretendía ser un remedio drástico, pero eficaz, para acabar con el consumo masivo de alcohol por parte de los ciudadanos no dio los resultados deseados por el gobierno y aquellos que apoyaron la Ley Seca (como era comúnmente conocida) y provocó que la tasa de alcoholismo en los EEUU se disparase desorbitadamente y propiciando que incluso llegaran a consumirlo de manera privada e ilegal miles de ciudadanos que antes ni siquiera lo habían probado.

La Ley Volstead se debió principalmente al empeño de dos hombres: Andrew Volstead, representante por Minnesota en la Cámara de los EEUU y a quien se le debe el nombre de dicha ley, y Wayne Wheeler, un abogado de Ohio que militó activamente en la conocida como Anti-Saloon League (Liga Anti-Salón) con la que se pretendía cerrar todos los locales donde se sirvieran bebida alcohólicas o hubiera cualquier tipo de distracción o diversión. De él salieron los puntos que componían la ley que fue aplicada en la Decimoctava Enmienda a la Constitución, con la que entró en vigor la Ley Seca.

Ilustración de 1920 que representaba a la Anti-Saloon League (Liga Anti-Salón)

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A lo largo de aquellos prácticamente catorce años, innumerables fueron los locales clandestinos que se abrieron y donde se servía secretamente alcohol, estos establecimientos fueron conocidos como ‘Speakeasy’, que vendría a ser la forma de hablar bajo y sin hacer ruido para no hacer escándalo y llamar la atención de los policías que estuvieran de ronda por la calle.

Los speakeasy solían encontrarse al final de callejones y en los que aparentemente había un taller o almacén, en el sótano de otro tipo de negocio e incluso en las trastiendas de comercios que, aparentemente, eran formales y decentes.

No faltaron los clubes nocturnos, donde el desmadre era algo común entre los asiduos clientes, que tan solo podían acceder mediante una contraseña.

Cabe destacar que la mayoría de estos establecimientos estaban funcionando gracias a la complicidad de muchos agentes, jueces, políticos y autoridades que habían sido sobornadas previamente y hacían la vista gorda.

Redada policial en un establecimiento 'Speakeasy' (Pinterest)

Innumerables fueron las destilerías clandestinas que empezaron a elaborar licores de mejor o peor calidad, pero que dejaba unos pingües beneficios.

La mafia estadounidense estaba detrás de todo aquel negocio de elaboración, distribución y venta de alcohol, llevándose una importante parte de las ganancias. Aquellos que intentaron sacar el negocio adelante al margen de los gánsteres acabaron acribillados a balazos o con sus locales y viviendas destruidas.

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Uno de los principales artífices para que se derogase la Ley Seca fue el Presidente Franklin D. Roosevelt, quien tomo posesión del cargo en enero de aquel mismo año y que llevó en su programa electoral la supresión de la Ley Volstead.

5 de diciembre de 1933 el día que en Estados Unidos se abolió la Ley Seca (Pinterest)

Pero el hecho de que Roosevelt apoyara tal medida y estuviera a favor de que los ciudadanos consumieran libremente bebidas alcohólicas no fue por un afán de liberar a ciudadanía de una ley restrictiva, sino porque, tras el crack de 1929 y los años de depresión y crisis económicas que estaba viviendo los Estados Unidos, vio que una fuente importante de ingresos económico en las arcas del Estado sería a través de los impuestos con que se gravarían los licores.

Ese fue uno de los motivos principales por el cual, el 5 de diciembre de 1933, se derogaba la Ley Seca y los estadounidenses ya podían beber libremente alcohol, se controló la elaboración de licores y se acabó con una de las fuentes de ingresos que más dinero proporcionaba a la mafia.