El deshielo del Ártico está liberando carbono joven

Imagen del lago Medvejie, en Alaska, con la capa superior congelada. Por Jonathan.s.kt, vía wikimediaCommons
Imagen del lago Medvejie, en Alaska, con la capa superior congelada. Por Jonathan.s.kt, vía wikimediaCommons

En Alaska, los lagos y lagunas – aún – se congelan durante el invierno. La capa superior de agua queda formando hielo mientras el resto de la columna de agua permanece en estado líquido. Hasta que llega el verano, las lagunas y las zonas colindantes se descongelan… y comienzan a liberar el CO2 que habían atrapado. La buena noticia es que se trata de carbono joven.

Pero ¿por qué es una buena noticia? Hasta ahora se pensaba que el dióxido de carbono que se liberaba en esta zona del planeta era mucho más antiguo. La idea que se tenía es que era el que quedó atrapado hace 11,500 años durante el Pleistoceno.

[Te puede interesar: Si en Alaska hay más mosquitos, los renos se llevan la peor parte]

Y la diferencia que esto significa de cara a nuestro planeta actual es muy importante. Significa que el carbono del Pleistoceno no está saliendo a la atmósfera, ni siquiera está cerca de hacerlo. Si lo hiciese, su contribución al cambio climático sería enorme, y de inciertas consecuencias. Pero de momento no sale.

Los investigadores han llegado a esta conclusión de una manera sencilla. Han analizado la cantidad de carbono-14 presente en las muestras, y han podido comprobar que cuadra con las proporciones actuales. Vaya, que han mirado la edad del CO2.

Pero esta no es la única conclusión del estudio. Ni tal vez la más importante. Porque el otro dato relevante que han encontrado tiene un significado inmediato mucho mayor: la práctica totalidad del carbono que se emite en estas circunstancias lo hace como dióxido y no como metano.

[Te puede interesar: Los árboles pueden llegar más arriba gracias al cambio climático, y no es una buena noticia]

El metano, por su estructura molecular, tiene un poder como gas invernadero mucho mayor. Retiene 30 veces más calor de lo que lo hace la molécula de CO2. Y hasta ahora se pensaba que el gas principal que se emitía en el Ártico era metano.

De hecho lo es en zonas costeras, y por eso se pensaba que en el interior, especialmente en lagos y lagunas, ocurría lo mismo. Pero en ambos casos se da la misma situación: el metano se mezcla con el agua, y por efecto de ciertas bacterias, se oxida hasta CO2.

Parece que todo son buenas noticias en este artículo, y realmente lo son. Los autores, sin embargo, avisan de que todos estos procesos son los que tienen lugar actualmente. El caso del metano es difícil pensar que vaya a cambiar. Pero el carbono retenido desde el Pleistoceno sí puede liberarse si el deshielo del permafrost se alarga durante las estaciones como consecuencia del cambio climático. Habrá que estar pendientes.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente