El crecimiento y la inflación se desaceleran en la Eurozona

Por Toni CERDÀ
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El distrito de La Defense, en Nanterre, a las afueras de París, en una imagen del 18 de julio de 2019

El crecimiento se desaceleró en el segundo trimestre en la Eurozona, al igual que la inflación en julio, datos publicados este miércoles que confirman los malos augurios del Banco Central Europeo (BCE) y refuerzan, según los analistas, su respuesta en septiembre.

"La serie de datos económicos débiles que se han publicado esta mañana refuerzan el argumento para que el BCE anuncie un paquete de medidas de estímulo en su próxima reunión de septiembre", indicó Jack Allen-Reynolds, economista de Capital Economics.

El crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) de los 19 países del euro en su conjunto se desaceleró al 1,1% entre abril y junio, respecto al mismo período de 2018, y al 0,2%, respecto al primer trimestre de 2019, según la oficina europea de estadísticas Eurostat.

Aunque se esperaba el frenazo, Allen-Reynolds apuntó que la "debilidad económica", centrada anteriormente en Alemania e Italia, se extendió en el segundo trimestre más allá, con una "disminución del crecimiento en Francia, España, Austria y Bélgica".

En España, cuarta economía del euro, sobre una base interanual, la expansión fue del 2,3% en el segundo trimestre, una desaceleración en relación con el 2,4% del trimestre anterior y en la línea de las previsiones del gobierno que esperan un crecimiento del 2,2% para 2019.

A principios de julio, la Comisión Europea había dejado sin cambios sus previsiones de expansión para 2019, en el 1,2%, tras registrar un 1,9% en 2018. En cambio, rebajo una décima las de 2020, al 1,4%, por la tensión comercial mundial y la incertidumbre vinculada al Brexit.

Para Jesus Castillo, de Natixis, "es muy probable que el difícil entorno exterior (guerra comercial, Brexit y tensiones en Oriente Medio) haya lastrado el crecimiento", todo ello en "un contexto de baja inflación persistente" y sin saber todavía cómo saldrá Reino Unido de la UE.

- El desempleo juvenil, una "prioridad" -

La inflación en la Eurozona se ralentizó en julio al 1,1%, dos décimas menos que en junio, alejándose así del objetivo del Banco Central Europeo de un nivel inferior pero cercano al 2% interanual como una señal de buena salud para la economía.

El presidente del BCE, Mario Draghi, ya se había apoyado en las malas perspectivas de la inflación y la coyuntura económica de la zona euro para abrir la puerta la semana pasada a nuevas medidas como una rebaja de tipos de interés y la reanudación de la compra de deuda.

Por ahora, la próxima decisión de la institución monetaria con sede en Fráncfort (Alemania), que la francesa Christine Lagarde aspira a presidir a partir de noviembre, podría pasar en septiembre por bajar las llamadas tasas de facilidad de depósito para los bancos.

La nota positiva vino este miércoles de los datos de desempleo en la Eurozona, que registró en junio su nivel más bajo desde julio de 2008, en un 7,5%, lejos del porcentaje alcanzado en el momento álgido de la crisis de la deuda, un 12,1% entre abril y junio de 2013.

Sin embargo, para Allen-Reynolds, "las encuestas sobre las intenciones de contratación de las empresas sugieren que el crecimiento del empleo se desacelerará".

El desempleo en menores de 25 años cayó, por su parte, dos décimas en junio hasta el 15,4%. "El desempleo juvenil sigue siendo muy alto", lamentó un vocero de la Comisión Europea, asegurando que el empleo de los jóvenes "está en el corazón de [sus] prioridades".