El Covid-19 es mucho más letal que la influenza estacional y reabrir prematuramente es peligroso

Un argumento frecuente que se ha esgrimido, primero para minimizar la gravedad de la epidemia de coronavirus y luego para justificar una reapertura anticipada de las actividades económicas cerradas por el impacto del Covid-19, es que esa enfermedad es similar, en términos de letalidad, a la influenza estacional.

Se trata, con todo, de una afirmación equívoca. La del Covid-19 es, en realidad, la más grave pandemia registrada en el mundo desde la de 1918-1920, la llamada ‘gripe o influenza’ española, y es ciertamente mucho más severa y letal que la influenza que, con su rudeza en diferentes grados y cepas, afecta cada año a la población. Eso resulta obvio al observar la realidad misma en los hospitales.

Un trabajador realiza una prueba serológica de detección de anticuerpos contra el Covid-19 en una muestra de sangre. (Getty Images)

Y también se desprende, de acuerdo a The Washington Post, de datos recientes de las pruebas serológicas realizadas a escala creciente. Esos exámenes detectan la presencia de anticuerpos contra el nuevo coronavirus en las personas, y por ello aportan evidencia de que una persona se infectó y luego sanó del Covid-19. Esos datos sugieren que la cantidad de infectados sería posiblemente 10 veces mayor al de los casos registrados, pues gran cantidad de quienes se contagian son asintomáticos o solo presentan síntomas leves.

En principio, indica el Post, esos datos revelan que la expansión de la epidemia sería mucho más grande de lo que los datos registrados indican, lo que colocaría la posible cantidad de casos de Covid-19 en Estados Unidos por encima de los 10 millones (los registrados, a la fecha, han sobrepasado ya el millón).

El coronavirus sería, así, muy infeccioso y puede ser esparcido de maneras silenciosas por una ingente cantidad de personas asintomáticas, lo que hace muy compleja su contención y mitigación.

Esos datos ciertamente sugieren también que la tasa de fallecimientos si se considera el total de infectados y no solo los casos registrados sería menor a la de la relación entre enfermos registrados y fallecimientos. En Estados Unidos, con más de un millón de casos registrados y más de 61,000 muertes por Covid-19 a la fecha, esa tasa de muertes basada en casos registrados sería del orden de 5.8%, según cifras de la Universidad Johns Hopkins. A escala mundial esa tasa sería de un 7% y en Italia, uno de los países más fuertemente golpeados, del 13.7%. En Gran Bretaña la cifra es aún mayor: 15.72%.

Los datos de pruebas serológicas realizadas en la ciudad de Nueva  York plantean que esa tasa, al considerar el estimado de la totalidad de infectados, podría ser de entre 0.5% y 0.8%, de acuerdo al Post. Una cifra mucho menor pero que, cuando se proyecta a la población de toda una ciudad, significa miles de muertos (la ciudad de Nueva York ha contado ya más de 18,000 fallecimientos, de acuerdo a la Universidad Johns Hopkins).

Eso sugiere que si se relajan las medidas de contención de la epidemia, como se ha establecido en varios estados, la enfermedad podría retornar poderosamente al ser altamente contagiosa vía personas infectadas pero asintomáticas y por ello de difícil detección.

Pero incluso una tasa de 0.5% o 0.6% en las muertes por Covid-19 es mucho mayor que la de la influenza estacional, que se cobra miles de vidas al año, por lo que no puede considerarse que se trata de enfermedades que han de ser abordadas de modo similar. E hecho de que la influenza no detenga a un país ni lleve al aislamiento de su población tampoco justifica que ante el Covid-19 pueda reabrirse la actividad antes de que existan datos suficientes de baja de casos y se cuente con capacidad de realización de pruebas de diagnóstico y de anticuerpos para conocer la amplitud de la epidemia en una determinada población.

Personal sanitario coloca el cuerpo de un fallecido por Covid-19 en Nueva York en un camión refrigerado que sirve como morgue improvisada, ante la saturación de las instalaciones para albergar cadáveres en esa ciudad. Eso es una dimensión de la ruda letalidad del nuevo coronavirus. (AP)

Por añadidura,  contra la influenza estacional existen tanto tratamientos como vacunas, lo que la vuelve más manejable que el Covid-19, mal ante el que aún se carece de esas opciones y del que persisten numerosas incógnitas.

Si la tasa real de muertes fuese 0.6%, eso produciría un millón de fallecimientos si la mitad de la población de EEUU se infectase y no se realizaran medidas de contención, señalan expertos citados por el Post. Eso es 20 veces más grave que una grave temporada de influencia estacional, se indica.

En cambio, la tasa de muerte de la influenza estacional sería, de acuerdo a datos del Post, de 0.1% de los casos registrados y posiblemente 0.05% entre todos los contagiados. Mucho menos que la del Covid-19 pero, también, ominosa y letal.

En todo caso, es claro que equiparar de modo simple el impacto de la influenza estacional con el del nuevo coronavirus y pretender tomar decisiones con base en ello sería errado y peligroso.