Rajoy también hace negocios con el contacto iraní de Iglesias

Confirmado, un dirigente político español, que habitualmente pisa el Congreso de los Diputados, está implicado en una trama de financiación económica a través de un conglomerado de empresas relacionadas con el empresario Mahmoud Alizadeh Azimi. Uno de los conseguidores del régimen iraní.

Ya habían leído algo al respecto, ¿verdad? Menudo escándalo, ¿no? Pues resulta que el político del que hablamos no es Pablo Iglesias, a quien efectivamente también le acusan de todo lo relatado arriba. Sino del ministro de Asuntos Exteriores José Manuel García Margallo.

¿Cómo se les queda el cuerpo? Uno de los hombres de confianza de Rajoy ha mantenido varios contactos con el señor Alizadeh Azimi, pero nadie ha puesto el grito en el cielo como con Iglesias. ¿Por qué? Si en realidad, la misma actitud “intolerable” que ha mantenido el uno la ha mantenido el otro. Bueno, los otros. Porque junto a Margallo estuvieron José Manuel Soria, ministro de Industria, Energía y Turismo, y Ana Pastor de Fomento.

El encuentro tuvo lugar en suelo iraní. Fue en 2015 cuando los tres ministros arriba mencionados encabezaron una comitiva para explorar y afianzar posiciones en la carrera por abrir líneas de negocio en el país oriental. Viajaron en un Airbus 310 de la Fuerza Aérea Española y el plan era lograr financiación y oportunidades de negocio para empresas como Repsol, Cepsa, ACS, Sacyr o Renfe. Eso es lo importante. Que Irán haya figurado durante décadas como uno de los países patrocinadores del terrorismo islámico pasó, en este caso, a un segundo plano.

Para que todo saliera bien, Margallo tiró de Mahmoud Alizadeh Azimi. Preguntado por él en círculos económicos de Madrid, uno se encuentra con calificativos como “diplomático de confianza en el PP”, “mano derecha del embajador de Irán en España”, “hombre de negocios muy reputado”.

Pero resulta que cuando ha interesado, Alizadeh ha salido en la prensa definido como un hombre oscuro, en el punto de mira de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional por intermediar en la supuesta financiación del Gobierno de Irán a los dirigentes de Podemos.

En esa línea se ha expresado el portavoz del PP en el Congreso, Rafael Hernando, quien ha pedido la “misma vara de medir” para Podemos que la que hay para su partido en casos de corrupción, y ha sugerido que Pablo Iglesias “no podría sentarse en este Parlamento” si se confirma que su partido ha sido financiado por Irán y Venezuela. De los tratos del Gobierno del PP con Irán, ni una palabra.

Se puede ser un hombre de paz o tener las manos manchadas de sangre. Pero simultanear ambas condiciones dependiendo del interlocutor para el que se trabaje, es difícil de creer.