El Comandante Chris Hadfield aclara algunos de los mitos espaciales más extendidos

El astronauta canadiense Chris Hadfield | imagen Javier Peláez

Los bulos y malentendidos que circulan por internet, el cine y sus efectos especiales, incluso la literatura de ciencia ficción nos han dejado infinitas confusiones y mitos sobre las condiciones y peligros del espacio exterior. El público en general sabe muy poco sobre lo que realmente ocurre en ese oscuro infinito que se extiende a solo cien kilómetros sobre nuestras cabezas, más allá de nuestra protectora atmósfera.

El célebre magazine de ciencia y tecnología Wired ha publicado un fantástico vídeo en el que el Comandante Chris Hadfield intenta explicar algunos de esos mitos que circulan sobre el espacio. Hadfield es sin duda el astronauta que más empeño ha puesto en la divulgación de la conquista espacial y su gran experiencia en la estación espacial lo coloca como una de las fuentes más seguras y rigurosas en este tema.

Algunos de los mitos que tenemos sobre el espacio, incluyendo muchas muertes bastante horribles que vemos en el cine, paradójicamente son peores de lo que en un primer momento podríamos intuir. Pongamos un ejemplo: ¿Qué ocurriría si accidentalmente alguien terminara flotando en el espacio sin un traje protector? Lo hemos visto en diferentes películas y en la mayoría de ellas asistimos a la rápida congelación del pobre incauto que termina convertido en un bloque de hielo con cara aterrorizada. La realidad es bastante más cruel si añadimos la potente radiación solar.

A la sombra en el espacio la temperatura ronda los 250 ºC bajo cero, pero la parte de ti que está al Sol recibe una gran cantidad de radiación que puede llegar a alcanzar los 200 ºC, así que por un lado te congelas y por otro te abrasas. Estas condiciones las conocen muy bien los satélites artificiales: en las partes expuestas la radiación solar las temperaturas superan fácilmente los 100 ºC, mientras que las partes que están a la sombra, la temperatura desciende por debajo de los cien bajo cero. “Es como estar encima de una estufa en un costado mientras te congelas por el otro”, explica Hadfield.

Salir al espacio sin traje protector resulta mucho peor de lo que podrías imaginar | imagen NASA

Otra de las frases más extendidas es que el espacio tiene un olor muy particular, como a barbacoa quemada… y en esta ocasión, es cierto. Hadfield explica que tras finalizar los paseos espaciales y entrar en la nave, unos momentos antes de la de presurización, en la escotilla se puede notar un aroma característico similar al de la pólvora encendida con toques de carne muy tostada.

Fotograma de una explosión en el espacio de la saga Star Trek

Por supuesto el astronauta explica otra de las cuestiones más extendidas en el cine: las explosiones en el espacio. ¿Tienen sonido las explosiones? A pesar de lo que hemos visto durante décadas en películas como Star Wars o Galactica Estrella de Combate, en el espacio el sonido no encuentra un medio para propagarse y por lo tanto hay que olvidarnos de esas imponentes explosiones. Para explicarlo, Hadfield utiliza un ejemplo brillante: “El Sol no es más que millones y millones de explosiones termonucleares cada segundo… y sin embargo, no escuchamos nada”.