El chocolate podría desaparecer hacia el 2050... y todo por culpa del cambio climático

Para muchos de nosotros sería una verdadera tragedia: el chocolate podría desaparecer en pocas décadas. El pronóstico apocalíptico proviene de los científicos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, que han predicho que las plantas de cacao probablemente se extinguirán en 2050 debido al cambio climático, a menos que se tomen medidas drásticas para protegerlas.

EFE/Jorge Torres

Afortunadamente Mars, la compañía que fabrica golosinas de chocolate como Snickers y Twix, se ha asociado con la Universidad de California en Berkeley en busca de un nuevo método que puede ayudar a salvar los cultivos de cacao en el futuro.

Los científicos están experimentando la tecnología llamada CRISPR -más conocida por su capacidad para “editar” los genes de animales y humanos- pero que también permite pequeños y precisos ajustes al ADN de las plantas.

La idea es modificar el ADN de las plantas de cacao para que sean capaces de sobrevivir y prosperar en un clima más cálido como el que parece asolará al planeta en el futuro.

El cacao solo crece en algunas áreas remotas del planeta, dentro de una estrecha franja de selva a unos 20 grados al norte y al sur del Ecuador, donde la temperatura, la lluvia y la humedad permanecen relativamente constantes durante todo el año.

Más de la mitad del chocolate del mundo ahora proviene de solo dos países de África occidental: Costa de Marfil y Ghana.

Un trabajador de una cooperativa de cacao en Moussadougou, en Costa de Marfil (AFP/Archivos | Kambou Sia)

Para el año 2050 se espera que el aumento de las temperaturas provocará un desplazamiento de las regiones productoras de chocolate de hoy a más de 1.000 pies de altura en terrenos montañosos, muchos de los cuales se conservan actualmente para la vida silvestre, de acuerdo con el pronóstico de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica.

En septiembre, Mars prometió mil millones de dólares como parte de un esfuerzo llamado “Sostenibilidad en una generación”, que tiene como objetivo reducir la huella de carbono de su negocio y cadena de suministro en más del 60% para 2050. El experimento con la tecnología de edición de genes CRISPR es parte de ese esfuerzo.

La co-inventora de la tecnología CRISPR-CAS9 Jennifer Doudna, habla en el marco de la WIRED Business Conference en Spring Studios, en la ciudad de Nueva York, el 7 de junio de 2017, en la ciudad de Nueva York. (GETTY IMAGES NORTH AMERICA/AFP | Brian Ach)

Jennifer Doudna, la genetista de UC Berkeley que inventó CRISPR, está supervisando la colaboración con Mars. Aunque su herramienta ha recibido más atención por su potencial para crear los llamados “bebés de diseño”, Doudna cree que sus aplicaciones más profundas no serán en los humanos sino en los alimentos que consumen.

Y en efecto, muchas de las esperanzas están puestas en que esa tecnología ayude a salvar uno de los alimentos más deliciosos y codiciados por la humanidad.