El cartero afroamericano que creó una útil guía para que los viajeros negros supieran dónde poder alojarse

Familia afroamericana en la década de 1950 con un automóvil (imagen vía Wikimedia commons)

A mediados de la década de 1930 la segregación racial en Estados Unidos estaba en uno de los puntos más álgidos. El país intentaba recuperarse de una crisis económica (conocida popularmente como ‘Gran Depresión’) en la que millones de ciudadanos se habían quedado sin empleo.

Hubo muchos brotes de violencia racista al ver que algunos puestos de trabajo habían sido ocupados por personas negras –mano de obra barata-, por lo que un gran número de empresarios preferían contratar a tres afroamericanos y a los que podía pagar el salario de un blanco.

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Esto llevó a que algunas familias negras pudieran mejorar su posición económica y llegaran a tener su primera casa en propiedad e incluso un automóvil (que en aquellos años habían abaratado su precio al fabricarse en cadena).

Las personas afroamericanas en sus días libres y vacaciones comenzaron a poder viajar a lo largo y ancho del país pero se encontraron que en aquellos largos trayectos debían hacer paradas para repostar gasolina, comer algo e incluso hospedarse.

Restaurante en Ohio donde tan solo se admitía clientes blancos (imagen vía Wikimedia commons)

Pero la inmensa mayoría de estaciones de servicio, restaurantes o moteles de carretera no admitían servir o dar alojamiento a personas negras.

Esta situación llevó a Víctor Hugo Green, un cartero de color que trabajaba en Harlem (NY) a crear una pequeña guía que tituló ‘El libro verde del automovilista negro’ (The Negro Motorist Green Book) y en la que indicaba aquellos lugares de la ciudad de Nueva York en los que las personas negras eran bien recibidas y atendidas, con el propósito de que aquellos viajeros que pasaran por allí no sintieran rechazo ni discriminación alguna.

Portadas de las ediciones de 1940 y 1947 de ‘El libro verde del automovilista negro’ -The Negro Motorist Green Book- (Imagen vía The New York Public Library)

Green se inspiró en un pequeño libro que poco antes se había publicado en el que se indicaba qué lugares eran seguros para las personas judías (en un periodo en el que éstas también se sintieron rechazadas por cierto sector de la población).

Víctor Hugo hizo un juego de palabras con su apellido ‘Green’ (verde) para titular así su guía, además de imprimirlo en hojas de ese color.

El primer volumen del libro verde del automovilista negro se publicó en 1936, convirtiéndose en un éxito rotundo que ayudó a centenares de afroamericanos que por Nueva York pasaron en sus viajes y supieron dónde podrían alojarse, ir de comprar, comer y en definitiva, ser atendidos amigablemente sin tener que vivir ninguna situación embarazosa o violenta.

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Artículo sobre ‘El libro verde del automovilista negro’ de Víctor Hugo Green (Imagen vía Wikimedia commons)

Gracias a ese éxito el autor se planteó publicar una nueva guía que contase con lugares de buena acogida en otras poblaciones estadounidenses.

Anualmente y a lo largo de las siguientes tres décadas, miles fueron los ejemplares que se vendieron (de cada edición) y en los que se incluían a más de 300 poblaciones de Norteamérica (incluía Estados Unidos y Canadá) donde cualquier viajero negro podría ser atendido.

Curiosamente en cada ejemplar de la guía ponía la siguiente leyenda:

‘Habrá un día en el futuro en el que esta guía no será publicada. Ese día los negros tendremos los mismos derechos y privilegios en Estados Unidos’

En 1964 (cuatro años después de haber fallecido Víctor Hugo Green a los 68 años de edad) se aprobó la Ley de Derechos Civiles por la que se prohibía la discriminación racial en los lugares públicos. En 1966 se publicó la última edición de la guía, la cual ya carecía de sentido ante la aprobación de la mencionada ley.

A la izquierda un cartel en Detroit en el que solo se admitía a personas blancas y a la derecha un cine en Mississippi para personas negras (imágenes vía Wikimedia commons)

Gracias a la brillante idea de aquel humilde cartero de Harlem y su libro verde del automovilista negro, miles de viajeros afroamericanos pudieron moverse a lo largo y ancho de Norteamérica durante treinta años sin sufrir (en la inmensa mayoría de casos) el rechazo racial.

Fuentes de consulta e imágenes: The New York Public Library / newsweek / cnn / Wikimedia commons

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